Cómo la psicología de capital social ayudó a una adolescente a combatir el "bullying" en su escuela

Tan solo tres palabras bastaron para hacer del colegio un lugar más hospitalario. Esta es la historia de cómo un pequeño gesto puede cambiar las cosas.

Por BBC Mundo
Cómo la psicología de capital social ayudó a una adolescente a combatir el "bullying" en su escuela

Un simple gesto podría contribuir a mejorar la vida de las personas. Lo único que hace falta es una acción individual que comience a tejer toda una red de apoyo.

Este es el principio básico de capital social que se viene discutiendo desde los 80 y que fue desarrollado por los sociólogos Pierre Bourdieu y James Samuel Coleman.

En su origen, este concepto buscaba la mejora del nivel económico de la sociedad pero Bourdieu y Coleman lo llevaron a un aspecto emocional. Bajo su perspectiva, cada individuo puede ayudar a tejer una red de apoyo que beneficie a una comunidad en concreto, según recopila en un ensayo un grupo de académicos de la Universidad de Cádiz (España).

Las redes de inmigrantes que se forman en un nuevo país, las asociaciones de mujeres que se apoyan y defienden una misma causa, la familia, el barrio, una escuela en la que tanto padres como niños y profesores participan, todo esto son ejemplos de capital social que contribuyen al apoyo emocional que necesitamos los individuos de acuerdo con estos dos sociólogos.

98881513union-3b02d56078f143cd18c96e5122fa62bf.jpg El apoyo entre comunidades es un ejemplo de capital social. / Getty Images

La Facultad de Psicología de la Universidad de Chile define el concepto de capital social como lo que "habitualmente se entiende por solidaridad, reciprocidad y confianza entre las personas y comunidades".

Según un análisis de Germán Rozas, catedrático de Psicología Social del centro, "una sociedad, una comunidad, una familia, un barrio, que tiene capital social, cuenta con un recurso de buenas relaciones sociales y garantiza el éxito de un proyecto, porque ofrece un nivel de acuerdo muy por encima de otros sectores que no tienen capital social".

Siguiendo con el análisis del doctor Rozas, una actitud que abogue por el capital social "puede llevar a sociedades más sanas, equitativas, beneficiosas y participativas". Y esto fue precisamente lo que hizo una adolescente en Estados Unidos: crear un entorno más favorable en su colegio, libre de bullying.

98881515aisla-9b234a78a31688a015b7984aab8295a8.jpg Hampton asegura que no consiguió hacer ni un solo amigo en su escuela a pesar de que lo intentó. / Getty Images

Aislamiento

Hampton comenzó en su nuevo colegio cuando tenía 11 años con la intención de hacer nuevos amigos.

Según relató a la revista Psychology Today hizo un esfuerzo por acercarse a los demás e intentar establecer relaciones. Cada vez que era la hora del almuerzo preguntaba si podía sentarse con alguien siempre recibía la misma respuesta: no.

La adolescente sabía que comer sola la marcaría como antisocial y que sería objeto de burlas y críticas,pero cada vez que volvía a intentar tener compañía en la hora de la comida siempre encontraba una negativa.

Un año más tarde la joven se enfrentaba a la exclusión persistente, los insultos, las burlas, las amenazas y las "bromas". "Estaba aislada y sola. 'Nunca tendrás amigos', me decían", recuerda.

El colegio la culpaba a ella de tener una actitud poco sociable, dice, y nunca llegó a hacer nada para ayudarla. Carente de protección, Hampton empezó ser agredida físicamente frecuentemente.

Comenzó a tener ansiedad, dolores de cabeza crónicos, pesadillas y ganas de vomitar cada vez que entraba en una clase.

98881517bullying-2cdad84f152b57c914be4d3aee7b7269.jpg La agresión pasó a ser verbal, pero también física durante su segundo año de escuela. / Getty Images

"Legué a pensar que los demás tenían razón y que había algo malo en mí", le contó a doctora Pamela B. Paresky, autora del artículo.

Un amigo

El tiempo pasó y Natalie cambió de colegio al empezar la secundaria. Desde el primer día todo fue distinto. Perdida por los pasillos alguien, amablemente, le ofreció ayuda y su amistad.

"No me lo podía creer. Me salvó la vida.", recuerda asombrada. "Todo lo que necesitaba era una persona".

Gracias a ella, pudo hacer más amigos y nunca más volvió a comer sola, pero no le bastó.

98881900otraaa-bcebdc51083374fb427fdca4ef0655d1.jpg La vida le cambió cuando en su primer día en el secundario alguien le tendió la mano. / Getty Images

Tres palabras

Fue entonces cuando Natalie decidió poner en práctica la piscología de capital social. Sabía que todo lo que alguien necesita para detener el bullying es un amigo.

Desarrolló una estrategia. Cada vez que veía a alguien comiendo solo se acercaba para decirle tres palabras: "Siéntate con nosotros".

"Cada una de las veces que pronunciaba esas palabras la cara de la persona se iluminaba y sentía un gran alivio".

Para la doctora Paresky, esta actitud denota la aplicación del capital social en su más pura esencia: con un simple gesto y cediendo parte de lo que su red de amigos, Natalie logró crear una red de apoyo para que nadie más comiese solo en la escuela y fuese víctima de ataques o burlas.

Hoy, Natalie es popular por haber creado Sit With Us, la aplicación antibullying que ayuda a los niños a encontrar un lugar acogedor para comer en la cantina de su colegio. Es su manera de alentar a otros niños a hacerse amigos de niños que no tienen apoyo social en el centro escolar.

Además de haber ganado varios premios, Hampton también fue nombrada como una de las 25 Women Changing the World 2017 (25 Mujeres Cambiando el Mundo) por la revista People, y fue honrada con el Premio al Delegado Juvenil Sobresaliente en la Asamblea de la Juventud de las Naciones Unidas.

©
Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo