Un alza que no falla

Matías Godoy Mercado, director de Economía para Todos

 

En el primer día de este 2018 se concretó una de las alzas de precio que más adolece a los consumidores. El valor de los peajes de las rutas concesionadas se reajustaron de acuerdo al IPC anual. Un alza que no perdona y que se materializa casi al mismo tiempo en que los relojes dan cuenta de un nuevo año.

En Chile se paga alrededor de $15.600 en peajes por transitar desde Santiago hasta Puerto Montt. Esto representa una distancia de poco más de 1.000 kilómetros. Esto significa que, en promedio, los conductores pagamos $15,6 por cada kilómetro recorrido en autopistas concesionadas. Esta cifra nos ubica como uno de los países con mayor costo de uso de carreteras y autopistas en el mundo. Sin embargo, al mismo tiempo, una de las naciones que goza de vías de transporte terrestre de gran calidad.    

El sistema de concesiones, implementado en 1993, ha permitido una acelerada modernización de infraestructura vial a un precio teóricamente justo. Y es que, efectivamente el INE revela que el precio promedio de los peajes se ha ido reajustando año a año de acuerdo a la variación del IPC, lo que, en rigor, plantea que los peajes, en términos reales, valen cada año lo mismo.

En ese marco, el permitir que privados invirtieran sus dineros para modernizar nuestro país y cobraran peajes durante 27 años, en promedio, para recuperar su inversión y obtener legítimas utilidades pareciera una idea sensata. Si todo resultaba acorde a lo planeado, para 2020 muchas autopistas debieran dejar de cobrar en sus pórticos y los conductores podrían transitar libremente por vías de gran calidad.

Lamentablemente, no todo siempre resulta como se planea. En promedio, cada contrato de concesión de carretera se ha renegociado 3 veces, lo que incrementado el plazo en que las empresas tienen derecho a cobrar peajes. De esta manera, pareciera ser que en 2020 seguiremos viendo peajes y restan aún muchos años para dejar de pagar por el tránsito en carreteras.

Los peajes se han incrementado más de un 70% en los últimos 10 años. Pero ojo, como mencioné, el alza en los valores responde al aumento de los precios promedio de la economía que intenta capturar el IPC. Quizás, lo que molesta es que peajes, créditos u otros servicios se incrementen de forma tan automática acorde al aumento del costo de la vida, mientras que los salarios no lo hacen de forma tan instantánea. En ese sentido, mientras los bienes y servicios cuestan más con tanta facilidad e inmediatez, resulta lento y difícil obtener el incremento coherente y legitimo de sueldo que permita abordar esta nueva realidad.

Bencinas, permisos de circulación, impuestos específicos. El bolsillo del conductor se resiente a cada instante. Pero ojo, no sólo de quienes poseen vehículos. Los bienes que usted consume a diario deben transportarse, por lo que todo aumento en el costo de transitar por carreteras termina generando un impacto en el bolsillo de todos los chilenos. Aparentemente, de forma instantánea y por mucho tiempo más.

 

Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de Publimetro