La arepa se come más en el exterior: éxodo en Venezuela se compararía al de Siria y Myanmar

De acuerdo a las cifras manejadas por The Wall Street Journal, la cantidad de sirios y rohingyas es equiparable

Por Agencias

Mientras el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se muestra decidido a asistir a la Cumbre de las Américas en Lima a pesar de haber sido vetado, cientos de miles de venezolanos dejan su tierra a un ritmo comparable al de los refugiados de Siria y Myanmar de acuerdo con The Wall Street Journal.

Más de 100 mil peticiones de asilo en el extranjero han realizado los venezolanos, de acuerdo con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), mientras que 130 personas buscan otras alternativas.

En los últimos dos años 1,2 millones de personas han abandonado el país petrolero de acuerdo con Tomás Páez, experto venezolano en inmigración de la Universidad Central de Venezuela citado por rotativo.

A fines del 2017 se encontraban unos 550 mil venezolanos tan sólo en Colombia, cifra a la que se suman otros 50 mil que ingresaron en lo que va de este año, considerando cifras del gobierno de Juan Manuel Santos.

Dicha cifra se acerca a los 600 mil solicitantes de asilo sirios en Alemania y a los 700 mil rohingyas que escaparon por la represión de Myanmar a Bangladesh, números comparables de acuerdo con el medio.

"Según los estándares mundiales, Colombia está recibiendo migrantes a un ritmo que ahora rivaliza con lo que vimos en los Balcanes, en Grecia, en Italia en 2015, en el pico de la emergencia migratoria (de Europa)", dijo Joel Millman, un vocero de la agencia migratoria de las Naciones Unidas al The Wall Street Journal.

Los vecinos de Venezuela

Es ante dicho contexto que, el miércoles 14 de febrero, Colombia anunció que ha tomado nuevas medidas para frenar el ingreso de migrantes venezolanos al país de manera ilegal.

Además de lo anterior, Colombia dejará de emitir tarjetas fronterizas que actualmente permiten a 1,5 millones de venezolanos ingresar temporalmente al país para comprar alimentos y medicamentos.

Por su parte, el presidente de Brasil, Michel Temer, prometió hacer lo que haga falta, incluyendo enviar todos los recursos necesarios, para ayudar a un estado de Roraima que se ha visto abrumado por un influjo masivo de venezolanos que huyen del hambre y de la inestabilidad política.

Tan solo en Boa Vista, la capital del estado, las autoridades estiman que hay unos 40 mil venezolanos, lo que conforma el 10% de la población de la ciudad, y que muchos de ellos viven en la calle.

Hay preocupaciones de que los migrantes estén quitando empleos a los brasileños en una economía alicaída. La semana pasada, un hombre incendió dos residencias donde vivían venezolanos y cinco personas resultaron heridas.

El gobierno de Roraima presentó a los funcionarios federales una lista de exigencias la semana pasada y el gobierno de Temer estuvo de acuerdo en duplicar el número de elementos de seguridad federales en la frontera a 200. La entidad también pidió más vehículos y más equipo para sus propias fuerzas de seguridad.

 

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo