“Era un buen chico": la vida antes de que el "tirador de Michigan" asesinara a sus padres

Un amigo de la familia no puede entender qué fue lo que provocó el fatal desenlace.

Por Dannae Arias

Durante el pasado viernes se registró un nuevo tiroteo en una casa de estudios estadounidense. Se trató de la Universidad Central de Michigan, en donde se registraron dos víctimas fatales a causa del atentado.

El autor de esta masacre resultó ser un chico de 19 años, llamado James Eric Davis Jr. Sus víctimas, sin embargo, no fueron estudiantes; asesinó a sus propios padres estando dentro del campus.

El muchacho se dio a la fuga, pero fue capturado rápidamente por las autoridades y puesto en custodia policial. Aquel día, la pareja lo había ido a buscar por el inicio de sus vacaciones que durarían una semana.

El joven, considerado “armado y peligroso”, provocó pánico entre los angustiados estudiantes , quienes fueron llamados a encerrarse en sus habitaciones.

La compleja jornada anterior

Tan solo una noche antes fue trasladado a un hospital para atacar sus supuestos problemas con las drogas, se especula que a raíz de una sobredosis. Luego, sus padres lo recogieron del recinto asistencial y se lo llevaron al campus para que empacara sus pertenencias. Fue ahí cuando se registró el tiroteo.

James Davis padre era un policía de medio tiempo, hasta que su pistola fue utilizada para matarlo. 

Imágenes previas captadas en el estacionamiento, muestran al joven ya cargando el arma homicida. El tiroteo se registró a eso de las 8.30 de la mañana, mientras que el culpable fue encontrado por la policía cerca de la medianoche.

Entre los antecedentes, se registró que el día previo, es decir el jueves, Davis Jr. entró exaltado a una oficina policial, insistiendo en que “tenía miedo", pero según los encargados, “no se le entendía mucho”. El joven, intentaba denunciar que “alguien con un arma le haría algo”, argumentando que era una corazonada.

El estudiante continuó con su comportamiento “ilógico” y en la noche figuraba en un pasillo con sus maletas. Luego de esto fue llevado a un hospital por el posible consumo de drogas que alteró su consciencia.

“Era un buen chico”

Tenían tres hijos, entre ellos "el tirador de Michigan". James Eric Davis y su esposa, Diva, eran “padres muy cariñosos”, según declaró Jordan Murphy, un amigo de la familia.

“Lo conozco desde que tenía cuatro o cinco años”, declaró el testigo a la agencia The Associated Press. “Conociendo a la familia, sucedió algo fuera de lo común. Algo externo afectó la situación que causó que ocurriera esta desafortunada tragedia”.

El apesadumbrado hombre se refirió al trato de la pareja hacia sus hijos como una “familia nuclear: la madre y el padre juntos, criando a sus hijos con valores”.

Murphy conocía a la familia desde hace una década, por lo que su testimonio estuvo marcado por la angustia de no saber qué fue lo que pasó: “es un joven maravilloso, el tipo de joven que sostenía la puerta y se hacía a un lado para que pasaran los adultos”.

Ahora, Eric Davis Jr. enfrenta dos cargos por homicidio y uno por porte de armas de fuego.

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