Bolivia muestra los dientes por primera vez en La Haya: los fundamentos jurídicos que sostienen la demanda

El equipo jurídico boliviano participó este martes de la segunda jornada de alegatos orales en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), durante el juicio planteado contra Chile. Recordó los compromisos asumidos entre autoridades de ambos países, las resoluciones de la OEA sobre este tema y los pronunciamientos de autoridades chilenas sobre la solución de la demanda boliviana.

Por Irene Ayuso

-El primero en intervenir en el segundo día de alegatos en La Haya, fue el español Antonio Remiro Brotóns  con una intervención contundente en la que le recordó al vecino país, una a una las ocasiones en que los chilenos se comprometieron con Bolivia para sentarse a negociar por una salida soberana al Pacífico.

En este sentido señaló que estas ocasiones  datan desde 1920, sobre los que asegura: no fueron “improvisados” y generaron acuerdos porque incluso a una propuesta en este sentido hubo una aceptación.

Arrancó recordando el compromiso de Chile realizado en 1920, por el  ministro chileno Emilio Bello que fue encargado de suscribir en 1920, a nombre de su Gobierno, el Acta Protocolizada de ese año expresando la voluntad de su país de otorgar a Bolivia una salida propia al Mar.  Continuó con el compromiso del canciller Jorge Matte del 4 de diciembre de 1926 de ceder una franja de territorio y un puerto a Bolivia.

También recordó que el 30 de noviembre de 1926, el Gobierno de los Estados Unidos, por intermedio del Secretario de Estado, Frank B. Kellogg, quien mediaba en el diferendo peruano-chileno respecto a Tacna y Arica, envió un memorándum a los Gobiernos de Chile y Perú proponiendo: “ceder a la República de Bolivia a perpetuidad, todo derecho, título e intereses que ellas tengan en las provincias de Tacna y Arica

Pero ahí no se detuvo y siguió ampliando su exposición con el acuerdo de 1950 asumida por el embajador chileno en La Paz, Alberto Ostria Gutiérrez, asumida ante el canciller Aniceto Solares, durante la posesión del presidente Gabriel Gonzales Videla. El jurista español habla sobre la nota intercambiadas en 1950 entre ambos países, que según él : "No cabe la menor duda que las notas intercambiadas constituyen un tratado"

No se puede restar valor a las notas diplomáticas ya que se tratan de negociaciones formales establecidas entre requisitos oficiales. Chile se ha comprometido jurídicamente a negociar una salida al mar con Bolivia", añadió, y siguió detallando el memorando del 10 de julio de 1961 del embajador en La Paz Manuel Trucco en el que notificó sus obligaciones de negociar en torno al acuerdo de 1950.

Cerró su intervención -luego de superar las interrupciones por los problemas técnicos con el micrófono- ratificando que Chile sí buscó negociar incluyendo el acuerdo de Charaña en 1975 entre Hugo Banzer y Augusto Pinochet, de que los transandinos otorgarían un corredor soberano de salida al Pacífico a Bolivia. La intervención del español volvió a ser directa como en el primer día.

 

-Luego fue el turno de la abogada inglesa Amy Sander, quien hizo un repaso detallado de una decena de pronunciamientos(en concreto 11) que emitió la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre el tema de la demanda marítima, instando a la solución de este conflicto. "Las resoluciones emitidas por la OEA respecto al diferendo marítimo recomendaron iniciar negociaciones para que Bolivia pueda obtener un acceso soberano y útil al mar”, recordó, para luego cuestionar: “No puede ser permitido que un miembro de la OEA desconozca las resoluciones que emite”.

 

-En el turno del jurista iraní, Payam Akhavan, sustentó que Chile durante los últimos 100 años se comprometió no solo a negociar, sino también a satisfacer la aspiración soberana marítima de nuestro país.

Chile no habría ejercido compromisos ni plantearía negociaciones sobre el mar si es que todo se hubiera resuelto con el Tratado de 1904, como afirman ellos, argumentó Akhavan

Cuestionó la posición actual de los chilenos preguntando que sus compromisos anteriores: "¿Solo eran caprichos diplomáticos?"

"Bolivia no cuestiona que las negociaciones requieran de dos partes, pero obviamente una parte puede declarar su intención de negociar; hacen falta dos personas para bailar el tango", alegó ante los jueces de La haya.

Los argumentos de Chile ignoran sus propias declaraciones oficiales en organizaciones internacionales, ya sea ante la liga de Naciones o la OEA, que declararon el acceso soberano de Bolivia al mar como una cuestión de interés permanente hemisférico. Y cita algunos como cuando Chile dijo, después de resolver el conflicto de Tacna y Arica, estaremos dispuestos a dar un puerto a Bolivia". "Bolivia encontrará a Chile dispuesto a negociar un puerto propio". Estas declaraciones son sin duda compromisos vinculantes de autoridades chilenas cuando negociaban el apoyo a un plebiscito.

 

-Por último termino la segunda jornada de los alegatos orales el jurista francés, Mathias Forteau hizo referencia a la dúplica chilena.

En concreto desmonta los tres argumentos de la dúplica chilena: 

-Dijo que en ella los juristas argumentaban que Bolivia ha renunciado a su derecho al mar, que cada ciclo de negociación era autónomo y que tenía un periodo de vigencia y que con el fracaso de la negociación del acta de Charaña se había acabado la obligación chilena de negociar.

"La imaginación de los consejeros de Chile claramente no tiene límites".  Forteau dice que Chile "ignora sus propias declaraciones oficiales" en su dúplica e incluso presenta documentos que contradicen su propia tesis".

-Forteau comenzó por demostrar que incluso cuando Chile argumenta que Bolivia dejó de protestar por el mar –entre 1926 y 1935, cuando estaba en la Guerra del Chaco-, Chile firmó su tratado de límites con Perú en que se reconoce implícitamente que hay una cuenta pendiente con Bolivia, que es la devolución de su condición marítima. Esto se verifica con la inclusión de la cláusula de cesión territorial a un tercero. En este caso, el único tercero que tiene frontera con ambos países en ese punto es Bolivia.

-En segundo lugar, los documentos de las sucesivas negociaciones hacen referencia al periodo anterior. Para Chile, esos son antecedentes, no precedentes. Para los abogados que representan a Bolivia, precedente y antecedente jurídicamente significan lo mismo.

-El tercer punto, que Charaña puso fin a todo, lo desmontó Forteau haciendo referencia a lo ya expuesto por Sander –las declaraciones de la OEA suscritas por Chile- y por los nuevos periodos de negociaciones de 1986 y 1987, denominado enfoque fresco, que fueron cortados de forma abrupta por una decisión unilateral de Chile.  A eso le sumó que incluir la cuestión marítima como parte de la agenda de 13 puntos, ya en 2006, implica que Chile acepta que hay algo por negociar y que la aspiración de Bolivia es una salida al mar con soberanía. En todo caso, redondeo Forteau, la decisión de una de las partes de suspender un diálogo, no supone el fin de la obligación de negociar.

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