"Murieron por hacer la tarea": así eran los tres jóvenes que fueron disueltos en ácido por narcos

Javier, Jesús y Marco eran tranquilos, talentosos y "muy unidos, todo el tiempo estaban juntos", según sus familiares y amigos

Por Francisca Herrera

Javier Salomón Aceves Gastélum, Jesús Daniel Díaz García y Marco Francisco García Ávalos volvían a su casa luego de grabar imágenes para un corto de terror como tarea para la universidad, cuando fueron secuestrados, asesinados y disueltos sus cuerpos en ácido por el cartel Jalisco Nueva Generación tras confundirlos con miembros de una banda rival.

Y aunque deshacerse de los cuerpos es una táctica utilizada por la delincuencia para hacer desaparecer a sus víctimas, la constatación de que éste fue el destino de unos jóvenes impactó con fuerza en México generando una ola de protestas.

estudiantes México

Familiares y amigos recuerdan que Javier, Jesús y Marco eran tranquilos, talentosos y "muy unidos, todo el tiempo estaban juntos", en diversas entrevistas en medios locales.

El músico

El mayor de los tres, Javier Aceves de 25 años, llegó a Guadalajara desde Mexicali con el fin de ser un gran audiovisual de la Universidad de Medios Audiovisuales (Caav). Desde el inicio comenzó a documentar sus cortos de suspenso y de terror, junto a uno que otro video gracioso, a su canal de YouTube, según destaca El País.

Sin embargo, el cine no era su única pasión ya que la música también llenaba gran parte de su vida. Javier se lucía tocando la batería en "Exile", uno de los sencillos de la banda de death metal llamada Batray Me e la cual era parte.

El director innato

Sonriente, talentoso, le gustaba hacer bromas, con ganas de salir adelante, carismático y ocurrente son algunos de los calificativos con los que Aaylín Michelle describe a su gran amigo Marcos García (20).

Enfocado en conseguir su sueño: ser director de cine, Marcos grabó en la secundaria su primer cortometraje que tituló “La Cuarentena”.

Para estudiar en la Caav, su familia pagaba la estancia en Guadalajara donde compartía un departamento con un amigo. Ya en la universidad, se especializó en la postproducción audiovisual convirtiéndose en una as de los programas de edición.

El futbolista

Por su parte, Jesús Daniel Díaz, del puerto de Los Cabos en Baja California Sur, llevaba en su corazón tanto su pasión por el cine como por el fútbol, inclusive, al momento de su secuestro andaba con muletas debido a una lesión que se realizó mientras jugaba.

En sus redes sociales acostumbraba a compartir imágenes de impresionantes paisajes que había visitado, inclusive, la imagen de él viralizada durante las protestas lo muestran en un nevado paraje de Canadá.

Desde el lunes miles de personas han salido a las calles con el fin de exigir justicia para los tres estudiantes. Sus compañeros han acuñado la frase "no son tres somos todos" reflejando la idea de que pudo ser cualquiera.

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