Transantiago: este es el radical cambio que estudian para la próxima licitación

Se trata entregar en licitación la compra y administración de micros, para que los operadores sólo se dediquen a monitorear y mejorar los recorridos. Estos son los "pros y contras" de la propuesta.

Por Jaime Liencura

Las micros del Transantiago que corren por Quilicura o Conchalí son súper distintos a las de La Florida y Puente Alto. ¿Razón? En estas zonas hay distintos operadores. Hoy estas empresas se encargan de los recorridos pero también la compra y mantención de buses. Es en esa área donde, desde Transportes, buscan aplicar el cambio más grande al sistema.

La idea es que, en adelante, una empresa se haga cargo de comprar y administrar las máquinas, mientras que los operadores sólo se dediquen a los recorridos.

Separación

"Al separar la operación de la vida útil de los buses, se pueden hacer contratos de operación más cortos y más fácil de reemplazar. Así también se les puede poner metas de servicio a los operadores para que se dediquen a cumplir en esa materia", señala a Publimetro la ministra de Transportes, Gloria Hutt.

Según ella, este modelo está operativo en cierta parte de Londres y en Bogotá, donde "en este minuto está en concurso la licitación de flota, separada de la operación".

Su idea es aplicar este cambio incluso sin incurrir en costos adicionales."Deberíamos ser capaces de cubrir esta nueva forma con un presupuesto similar al que estamos manejando hoy, no veo razón para aumentar la tarifa únicamente por esto", precisa.

¿Para cuándo? Finales de año, cuando las bases de la nueva licitación debería salir del garage.

Críticas

El ex director de Transportes Metropolitano, Guillermo Muñoz, afirma que en la administración pasada miraron esta forma de licitar pero la descartaron tras hallarle flaquezas.

"A mi modo de ver, y por eso yo particularmente no fui partidario de impulsarlo, genera un montón de conflictos", sostiene Muñoz.

Entre ellos destaca lo difuso que es la responsabilidad la mantención de micros. "Al separar estos ítem, los que mantienen las máquinas van a tratar que las micros, en la operación, se dañen lo menos posible, para no tener que cambiarlas. El tema es que al día hay entre 50 a 150 choques pequeños en el Transantiago que obligan a cambiar piezas, a manipular la carrocería. ¿Quién se va a hacer cargo ahí?", plantea.

Advierte también que hay que tener tiempo para establecer estos contratos. "Una licitación como esa obliga a reestructurar las condiciones del negocio completo y esas bases requieren, al menos, una tramitación larguísima porque ahí no se puede improvisar".

Academia

Para Franco Basso, ingeniero del Observatorio de Movilidad Urbana UDP, este sistema tiene "pros y contra".

De esta forma le levanta el pulgar al costo. "Al ser una empresa que se encarga de comprar todos los buses, se obtienen mejores precios".

Al que le baja el dedo es a los eventuales vicios. "Los operadores podrían no conocer los buses que se les asignará, por lo tanto, al no saber de su mantención u operación, podrían usar eso como excusa si es que terminan ofreciendo un mal servicio", dice el profesor.

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