Segundo palmar más grande del mundo es chileno y ecosustentable

La palma chilena es una especie vulnerable. En el Palmar Cocalán logran extraer su miel sin dañar al árbol.

Por Consuelo Rehbein

La palma chilena fue declarada por Conaf como una especie vulnerable. Pese a aquello, gracias al trabajo que se está realizando en la Región de O’Higgins, se logró descartar el peligro de extinción.

En esta región está ubicado el segundo palmar más grande del mundo, en la Hacienda Cocalán. El primero es "Parque El Palmar". La extracción de la miel de palma, sin los cuidados pertinentes, puede afectar a la especie. También se debe cuidar su reproducción.

Por la misma razón, la producción de la miel de palma, en esta hacienda, se realiza bajo estrictos parámetros que aseguran la sustentabilidad y multiplicación sostenida de la palma. En la "Hacienda las Palmas de Cocalán" no se ha derribado ninguna palma desde el año 2007.

Fuertes, pese a estar en peligro

Marcela Angulo Mancilla, señaló en representación de Hacienda Cocalán que, pese a su estatus vulnerable, las palmas chilenas son especies fuertes. “Resisten temperaturas adversas de 18° bajo cero y hasta más de 40°. Durante las sequías las raíces son capaces de salir hasta 20 o 30 metros en busca de lugares húmedos”, señaló.

Es importante destacar que para la producción de miel de palma, en esta hacienda, la savia es extraída a través de una cuidadosa poda, cayendo gota a gota por un tiempo limitado, de esta forma la palma continua creciendo con fuerza y vigor.

Posteriormente la salvia es llevada a bodegas donde es cocida para concentrarla, tal como se hace con el arrope de miel de abejas, o de uva y la chicha cocida.

El concentrado es guardado en toneles durante varios años, logrando así un envejecimiento necesario que lo hace apto para elaborar la miel de palma chilena. Al concentrado, posteriormente, con toda la higiene y tecnología que la ley exige se le agrega jugo de cocos y azúcar en las proporciones necesarias, procediéndose a su posterior envasado y venta.

Cambio de proceso

Antiguamente, la palma era cortada con autorización de Conaf. Hoy el proceso es ecosustentable, buscando resguardar este majestuoso árbol.

Para que la palma chilena logre llegar a la adultez, se necesita una serie de factores relacionados con el entorno; como sombra, humedad y resguardo de animales, para que se den de manera adecuada y lleguen a su edad resistente sin problemas. Todo esto, sumado a la lenta velocidad de crecimiento, hace que el cuidado de la palma chilena sea fundamental para su conservación.

Debido a los riesgos de incendios y a la extracción de los coquitos por parte del hombre, es que en muchos sectores las palmas no logran una adecuada conservación y multiplicación. Para evitar estos incidentes e incendios forestales que afecten a los ejemplares más pequeños de palmas, junto a la flora y fauna autóctona, Conaf aconsejó a la hacienda mantenerse como un lugar privado, con un estricto control para evaluar el acceso a turistas o visitantes.

Parque Nacional

Actualmente, un sector de la hacienda fue nombrado Parque Nacional. Es de los pocos sectores privados en Chile con esta categorización, con la debida restricción de visitas para la protección de la especie.

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