Cómo es sobrevivir al temido “valle de la muerte”

Experto explica qué significa este concepto y da claves de cómo los emprendedores pueden zafar de él.

Por Pablo Contreras

Como muchos deben saber, emprender no es y nunca ha sido fácil. Empezar un negocio o sacar a adelante una idea innovadora puede terminar en todo un éxito o en la ruina de los creadores.

Hay un concepto conocido en el ecosistema emprendedor y que tiene que ver con esto: se trata del “valle de la muerte”. Según Claudio Musso, director del Programa Emprendimiento Pyme Crece de la Escuela de Negocios de la U. Mayor, este periodo puede “matar” a un emprendedor y sucede cuando éste “se demora en salir a adelante con resultados positivos con su negocio”.

Y pasar por este trance no es algo rápido ya que si hablamos de cuánto puede durar “la mayoría de las personas y todos los maestros de estos temas hablan de que el plazo máximo es de tres años”, añade.

Musso divide en dos los tipos de emprendedores que caen este valle de la muerte: aquel que se “enamora” de su producto y no valida si el diseño o lo creado es algo que está pensado en el cliente, y el segundo es el que se tira a la piscina sin un colchón de financiamiento.

Cruzando el valle

Juan Pablo de la Hoz es periodista, pero siempre fue fanático de las series animé. Una vez que estuvo enfermo se encontró con Netflix y se le ocurrió la idea de innovar creando una plataforma streaming que ofreciera este tipo de contenido. “Con esa loquita idea en la cabeza comencé a trabajar”, cuenta.

El primer obstáculo que tuvo que sortear fue la falta de apoyo financiero para levantar “CódigoAnime.com”. “De los fondos ángeles no me contestó nadie. Si bien Corfo es uno de los instrumentos más importantes, es súper difícil porque te piden un montón de documentos más que el proyecto inicial (…) se entrampan mucho en lo que es burocracia”, se lamenta.

“Si alguien me hubiese dicho al principio que todo esto iba a ser así, tal vez no lo hubiera hecho”, confiesa De la Hoz

Finalmente con recursos propios, entre 2015 y 2016 comenzó a hacer esta plataforma realidad. Aunque sus problemas no se acabaron ahí. Comenzó a trabajar con un informático recomendado que “me fue solicitando ciertas cosas como aparatos para poder desarrollar un servidor, discos duros, programas y otras cosas” ¿El problema? De la Hoz afirma que esta persona desapareció y lo estafó en alrededor de $7 millones.

A partir de ahí, señala, tuvo que pedir dinero a amigos para seguir a adelante, mientras hasta hoy sigue pagando los créditos que solicitó para pagarle a este sujeto.

En la actualidad Código Animé ya lleva poco más de nueve meses . Expresa que pese a todos estos problemas está feliz con su emprendimiento. “Estoy super contento con los resultados actualmente”, aunque confiesa que “si alguien me hubiese dicho al principio que todo esto iba a ser así, tal vez no lo hubiera hecho”.

¿Cómo evitar pasar todo este tipo de problemas? El académico de la U. Mayor plantea que lo primero al partir un emprendimiento es buscar diferentes vías de financiamiento. Además aconseja “buscar un producto lo más económico posible de realizar que permita generar las lucas”.

Musso también subraya que no todo se vende por internet. “Mucha gente piensa que poniendo una página web se va a hacer rica”. En ese sentido ejemplifica: “Si yo quiero vender bicicletas, hay que definir si las personas compran bicicletas por internet o quieren una experiencia presencial”.

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