"Nunca habíamos visto algo así": revelan particular y molesta costumbre de Donald Trump

Recibían un millonario sueldo sólo para deshacer el hábito del presidente.

Por Christian Monzón

Más de 60 mil dólares anuales, algo así como 38 millones, reciben un grupo de funcionarios de la Casa Blanca que están molestos por el particular trabajo que deben efectuar: deshacer una costumbre habitual del presidente Donald Trump.

Según informa el medio Político, algunos de los trabajadores llevan más de 30 años en el recinto, en donde cumplían importantes labores. Sin embargo, ahora están molestos porque sienten que su función es molesta.

¿Cuál es su trabajo? Volver a armar todos los papeles que el mandatario rompe en pedazos. En ese sentido, todo documento que pasa por manos del gobernante debe ser custodiado en Archivos Nacionales en el marco de la Ley de Registros Presidenciales, ya que pasan a ser datos históricos.

Sin embargo, Trump no presta mayor atención a esto y es conocido por triturar con sus manos estas cosas, por lo que existen funcionarios cuya labor es volver a armar como rompecabezas estos documentos.

Solomon Lartey era hasta hace unos meses analista de gestión de registros y ganaba más de 65 mil dólares cada doce meses. Él era uno de los tantos hombres que debía cumplir dicho trabajo.

"Recibimos cinta adhesiva escocesa, del tipo claro", sostuvo en una entrevista, indicando que los pasos que debía efectuar eran los siguientes: "Encuentras las piezas, las vuelves a pegar con cinta adhesiva y luego se las devuelves al supervisor".

Entre los papeles que Trump rompía figuran cartas de autoridades, recortes de diarios, hojas en donde escribía diversos apuntes e invitaciones a diversas actividades. En ese sentido, recuerda que vio como el presidente rompía una misiva del líder de la minoría del Senado Chuck Schumer.

"Recibió una carta de Schumer y la rompió. Fue la cosa más loca de la historia. Arrancó los papeles en pedazos pequeños", expresó Lartey, quien asegura que ningún otro mandatario tenía un hábito como ese.

Reginald Young Jr. también era parte de ese grupo tras pasar dos décadas en la Casa Blanca. "Tuvimos que soportar esto bajo la administración Trump. Estoy mirando a mi director y le digo: '¿Hablas en serio?' Estamos ganando más de $ 60,000 al año, necesitamos hacer cosas mucho más importantes que esto. Se sentía como la forma más baja de trabajo que puedes asumir sin tener que vaciar los botes de basura ", relató.

Ambos trabajadores fueron finalmente despedidos tras una reestructuración en donde disminuyó la cantidad de analistas de gestión de registros, se acuerdo al medio.

En tanto, Político indicó que desde la Casa Blanca no quisieron referirse a la costumbre de Trump, la cual contrasta con la desempañada por el ex presidente Barack Obama.

"Todo el documento oficial que entró en la Oficina Oval, volvió a salir, según mi leal saber y entender. No recuerdo al presidente tirando ningún papel oficial", sostuvo la primera secretaria personal del gobernante, Lisa Brown.

 

 

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