Agujero negro supermasivo: el cielo de Chile permitió confirmar una vez más la teoría de Einstein

El cielo sobre Chile ha permitido, con sus especiales condiciones naturales y la aportación de los telescopios europeos, reivindicar de nuevo a Albert Einstein, con una nueva confirmación de la validez de su Teoría General de la Relatividad, formulada por el genio hace más de un siglo.

Por Agencias

El cielo de Chile permitió confirmar una vez más la teoría de Einstein: Gracias a observaciones llevadas a cabo con el VLT (Very Large Telescope) de ESO, se han podido confirmar, por primera vez, los efectos predichos por la relatividad general de Einstein sobre el movimiento de una estrella que pasa por el intenso campo gravitatorio que hay cerca del agujero negro supermasivo del centro de la Vía Láctea. Este resultado tan buscado representa el punto culminante de una campaña de observación de 26 años con los telescopios de ESO en Chile.

El agujero negro supermasivo más cercano a la Tierra, oscurecido por espesas nubes de absorbente polvo, se encuentra a 26.000 años luz de distancia, en el centro de la Vía Láctea. Este monstruo gravitatorio, con una masa cuatro millones de veces la del Sol, está rodeado por un pequeño grupo de estrellas orbitando a su alrededor a gran velocidad. Este ambiente extremo (el campo gravitatorio más potente de nuestra galaxia), es el lugar perfecto para explorar la física de la gravedad y, en concreto, para probar la teoría de la relatividad general de Einstein.

Nuevas observaciones infrarrojas llevadas a cabo con los instrumentos GRAVITY , SINFONI y NACO, extremadamente sensibles e instalados en VLT (Very Large Telescope) de ESO, han permitido a los astrónomos seguir a una de estas estrellas, llamada S2, a medida que pasaba muy cerca del agujero negro durante mayo de 2018. En el punto más cercano esta estrella estaba a una distancia de menos de 20.000 millones de kilómetros del agujero negro y se movía a una velocidad superior a 25 millones de kilómetros por hora, casi un tres por ciento de la velocidad de la luz.

El equipo comparó las medidas de posición y velocidad de GRAVITY y SINFONI respectivamente, junto con observaciones anteriores de S2 con otros instrumentos, con las predicciones de la gravedad newtoniana, la relatividad general y otras teorías de la gravedad. Los resultados no concuerdan con las predicciones newtonianas y encajan perfectamente con las predicciones de la relatividad general.

"Los nuevos resultados son incompatibles con las predicciones newtonianas y concuerdan de modo excelente con las predicciones de la Teoría General de la Relatividad", según el ESO.

"Nuestras primeras observaciones de S2 con GRAVITY, hace unos dos años, ya demostraron que tenemos el agujero negro ideal para usarlo como laboratorio", agrega Frank Eisenhauer (MPE), Investigador Principal de GRAVITY y del espectrógrafo SINFONI. "Durante el acercamiento, podíamos incluso detectar el débil resplandor alrededor del agujero negro en la mayoría de las imágenes, lo que nos permitió seguir a la estrella en su órbita con mucha precisión: esto, en última instancia, nos llevó a la detección del desplazamiento al rojo  gravitacional en el espectro de S2".

Más de cien años después de publicar su artículo en el que se establecían las ecuaciones de la relatividad general, Einstein ha demostrado estar en lo cierto una vez más, y esta vez, ¡en un laboratorio mucho más extremo que el que posiblemente podría haber imaginado!

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