Chile y la guerra comercial: ¿Qué pasa si Estados Unidos y China no llegan a una tregua en un año?

En ese escenario, el crecimiento del país se resentirá. Eso sí, el mayor daño no estará en los bolsillos de las personas, sino que en la economía financiera, dicen los expertos.

Por G.A./Publimetro

Nada hacía prever hace meses que el conflicto entre China y Estados Unidos escalara al punto que llegó ayer, cuando Washington impuso nuevos impuestos arancelarios por US$200 mil millones a bienes chinos, a la vez que Beijing devolvió la gentileza con otros 60 mil millones a las exportaciones del norte. A eso se suma que Beijing cortó la posibilidad de negociaciones hasta que Donald Trump cese en sus ataques. ¿Qué pasaría en la economía chilena si la lucha se alarga por un año?

Los puntos sensibles son las exportaciones, la balanza entre el dólar y el cobre, y la tasa de crecimiento. Jorge Gajardo, académico de la Universidad Central, señala que, en ese escenario, "sin duda traerá problemas a Chile, pero será menor que en otros países. En la economía real, la que se siente en el bolsillo, no habrá efectos tan visibles, pero sí en la economía financiera".

El dólar y el cobre

Pese a que en la última semana se mostró una baja sustancial en el precio del dólar, eso podría cambiar con un conflicto duradero. Pablo Barberis, docente de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, explica que la disputa hará a la "economía de China más lenta (…) Venderán menos, por lo tanto el costo de producción aumenta y la demanda de insumos, en este caso el cobre chileno, se reduce. Existiría un efecto directo para el Estado, ya que la caída del precio del cobre significaría que entra menos dinero a las arcas fiscales", puntualiza.

Mientras el Banco Central pronostica el crecimiento a 2020 con el cobre a los US$2,9 por libra, los últimos meses el commodity sigue en torno a los 2,8 dólares. Y podría seguir a la baja. "La tasa de crecimiento está proyectada bajo supuestos como el volumen de comercio y precio del cobre. Si se mantiene la guerra por un año es obvio que la impactará", explica Gajardo. Eso sí, aclara que al tener un tipo de cambio libre, el país está mucho más protegido que otras economías.

"Por eso es importante abrir la economía a otros mercados y exportar otros productos fuertes para desprenderse de la dependencia del cobre", complementa Barberis.

En lo que sí podría notarse es en el precio de la bencina. "El precio del crudo depende de la geopolítica y el precio del dólar. Ahora estuvo a la baja por una burbuja, pero en un año la bencina y el transporte podría estar notoriamente más caro", coinciden los expertos.

No sería extraño, por ejemplo, que surjan otros nichos de exportación. Estados Unidos exporta vino a China y si se incluye en la canasta de productos dañados, bien podría ser una oportunidad para Chile", opina el experto, agregando que, en cualquier caso, los efectos negativos superan a los positivos.

El barrio se sacude

De continuar el escenario del comercio internacional, no se descarta que otros países terminen igual que Turquía o nuestros vecinos. El experto señala que los más damnificados con la guerra son las economías emergentes. "Lo primero que pasa es que huyen los capitales. Eso lo sufren los países que recurren a créditos para pagar sus deudas externas, el capital se va y no encuentran fondos para invertir, después el tipo de cambio sube. Ocurrió con Turquía y Argentina, pero hay más fusibles, como Brasil", cierra el economista.

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