Las mujeres contra Bolsonaro, el último clamor de la región

En 2014, el candidato de extrema derecha le dijo a la diputada federal María do Rosario que “no merecía ser violada porque es muy fea”

Por AP

“Él no, él nunca!”, el clamor de las mujeres contra el candidato derechista Jair Bolsonaro, tomó esta tarde las calles de Brasil.

A una semana de las elección presidencial, los movimientos feministas se convirtieron en el principal colectivo de rechazo al excapitán de ejército, quien ostenta un historial de comentarios misóginos y machistas.

Desde la lucha de las mujeres argentinas por el derecho al aborto con los pañuelos verdes como símbolo, pasando México y sus movilizaciones contra acosos y femicidios, hasta los casos de violencia sexual en universidades de Chile que generaron indignación, en América Latina florecen movimientos de protestas de género.

El movimiento “contra Bolsonaro” es sólo la última de una serie de protestas de mujeres en la región, cada vez más frecuentes.

En 2014, Bolsonaro le dijo a la diputada federal María do Rosario que “no merecía ser violada porque es muy fea”. Luego debió indemnizarla tras una condena judicial.

El repudio al diputado derechista, un nostálgico de la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985, comenzó en las redes sociales con una consigna simple: #Elenão (Él no).

En pocos días, el grupo “Mujeres unidas contra Bolsonaro” llegó a tres millones de integrantes en Facebook _luego su página fue hackeada_ y la consigna cosechó el apoyo de populares músicos y artistas como la estrella pop Annita y Wagner Moura, actor de la serie “Narcos”. La convocatoria desbordó las principales ciudades del gigante sudamericano.

La sucesión de intervenciones masivas de mujeres, no sólo en Brasil sino también en distintos países de la región, abre un interrogante: ¿Vive Latinoamérica una “primavera feminista”?

“Atravesamos un ciclo de protestas que salpica a toda la región. Las mujeres han estado trabajando institucionalmente por alcanzar la igualdad y la lentitud con que se producen esos cambios generan frustración”, afirmó a The Associated Press Marcela Ríos, experta en Ciencias Políticas especializada en estudios de género y política de América Latina.

Latinoamérica vive bajo una situación contradictoria, según la opinión de Ríos.

“Avanzó mucho en la representación de las mujeres, hubo tres jefas de Estado (Argentina, Brasil y Chile) y aumentaron sus indicadores de salud y educación. Pero en la región están 14 de los 25 países con más femicidios en el mundo”, señaló.

Ríos comparó las protestas contra Bolsonaro con las que enfrentó el presidente estadounidense Donald Trump en 2016, previo a ser electo, debido a su historial de comentarios misóginos.

“Hay un nivel de tolerancia cada vez menor a aceptar que se naturalice el sexismo”, declaró la experta.

Por su parte Carla Rodrigues, filósofa y profesora de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) especializada en feminismo, destacó la trayectoria histórica de las mujeres en Brasil, a la cabeza de “luchas democráticas”.

“Es un movimiento que ve en Bolsonaro una amenaza y dice `no vamos a aceptar perder´", indicó Rodrigues.

Bolsonaro, quien se presenta como un outsider pese a ser diputado federal desde 1991 y haber pasado por nueve partidos, es favorito en los sondeos para presidente con cerca de 28% de votos, de acuerdo con la última encuesta de la consultora privada Ibope.

Un dato llamativo es la brecha que genera entre hombres y mujeres. Aunque el excapitán de ejército marcha primero entre ambos sexos, según la misma encuestadora, tiene 35% de intención de voto entre los hombres mientras que entre las mujeres 21%.

“Las mujeres latinoamericanas muestran que todavía están lejos de lo que precisan. No se derrotó estructuralmente la opresión y no reclaman solamente por el aborto, sino para que se acabe la violencia de género y la desigualdad en el reparto de la renta, en donde están en peores condiciones”, agregó la profesora de la UFRJ.

La agenda de las mujeres se concentra en la pelea por el fin de los femicidios y la violencia sexista, la lucha por el aborto legal y por el fin de la desigualdad económica, de acuerdo con María Alicia Gutiérrez, socióloga y coordinadora de Grupo de Estudios sobre Feminismos en América Latina de la Universidad Buenos Aires.

Gutiérrez destacó la trayectoria histórica de la “ola verde” que recorre la región.

“El movimiento feminista nunca estuvo fuera de escena, si bien en los últimos años tomó una fuerza inusitada por las condiciones de la violencia y los femicidios que han tomado estado público como nunca antes había pasado. Eso genera respuestas contundentes”, detalló.

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