Las diferencias entre los sistemas de AFP y FFAA que motiva anuncio de Piñera sobre la carrera militar

Gobierno estudia alargar la vida activa del personal uniformado, como forma de disminuir el dinero que el Estado desembolsa en el sistema previsional, diferente al del resto de la población.

Por Pablo Contreras

Cuando aún se están discutiendo de los puntos de la reforma a las pensiones presentada por el Gobierno, ayer el Presidente Piñera mencionó otra novedad en la que se está trabajando y que toca marginalmente a las Fuerzas Armadas.

Lo anunciado por el Mandatario es que se está estudiando un proyecto de ley para extender la carrera militar de 30 a 35 años y, de esa manera, lograr un alivio de las arcas fiscales en materia previsional de las Fuerzas Armadas.

“Hoy día el Estado aporta más a la previsión de las Fuerzas Armadas que lo que aporta al Pilar Solidario y estamos buscando equilibrar esa situación”, dijo el Presidente.

Algo que no está muy lejos de la realidad. En el presupuesto de este año, el gasto público para solventar a Capredena (Ejército, Armada y Fuerza Aérea) y Dipreca (Carabineros y PDI) se desembolsaron casi 2.530 millones de dólares, mientras que en el sistema de pensiones solidarias del resto de la población se destinaron poco alrededor de US$2.294 millones.

Cabe recordar que la previsión de las FFAA y de orden es el de reparto, mientras que el resto de la población se rige bajo el sistema de capitalización individual.

Ya en 2015 la Comisión Bravo había recomendado terminar con esta realidad. En su informe recalca que “la OIT considera que la ‘igualdad de trato es un principio guía de la seguridad social’”, pero que “este principio de uniformidad en los derechos previsionales recibidos por la población, no se cumple actualmente en el país con la existencia de regímenes previsionales diferenciados”.

El reporte de esa entidad convocada por Michelle Bachelet en su segundo periodo, también subraya que las FFAA no se sumaron la reforma de 1981 cuando se crearon las AFP, por lo que “aún en la actualidad mantienen sus regímenes previos de prestación definida con condiciones de derecho y pensiones más generosas, en buena parte, subsidiadas por el Estado”. De hecho, una pensión en Capredena puede hasta superar los $1,8 millones, mientras que un jubilado civil recibe en promedio casi $203 mil.

Por este motivo es que sugirió que “los dos regímenes especiales (de Capredena y Dipreca) deberían ser integrados al régimen general de cuentas individuales y eliminar o reducir los subsidios fiscales concedidos”.

Medida adecuada

A juicio de Jaime Abedrapo, académico Facultad de Derecho y Gobierno U. San Sebastián, el sistema de pensiones de las FFAA “responde a varias razones, posiblemente la principal es que tiene responsabilidades diferentes a cualquier otra actividad profesional”, pero sí reconoce que es costoso.

En ese sentido, para Tomás Flores, académico de la U. Mayor, la medida anunciada por el Gobierno “va en el camino correcto y es algo que se ha estudiado desde hace bastante tiempo”.

El economista subraya que “evidentemente jubilar a un oficial con 55 años era probablemente razonable hace décadas, pero hoy tenemos a una persona que está perfectamente capacitada para seguir sirviendo y trabajando, a lo menos, una década más”.

Y ¿avanzar a una sinergia entre los dos sistemas? Abedrapo cree que es difícil mezclarlos, pero estima que posiblemente el modelo de los militares deberá “ir ajustándose a la realidad del sistema privado, respetando algún nivel de diferenciación, ya que la función de la defensa nacional es muy particular”.

Infografía pensiones Fuente: Superintendencias de Pensiones, Ciedess, Dipres / Maximialiano Jorquera
Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo