La peor película de Netflix: el miedo constante en el que viven sus empleados

El medio estadounidense The Wall Street Journal dio a conocer la cultura empresarial de la firma tras entrevistar 70 ex y actuales trabajadores

Por Francisca Herrera

Netflix, la que se ha vuelto una de las plataformas de streaming más grandes del mundo, enfrenta serias denuncias laborales provocadas bajo una cultura de "transparencia radical".

Entrevistando a un total de 70 trabajadores y ex empleados de la compañía, algunos de forma anónima, el diario estadounidense The Wall Street Journal elaboró un reportaje en el que se refleja la cultura empresarial del gigante .

Frecuentemente se realizan cara a cara entre los que pares, jefes y subordinados, donde se critican mutuamente y deben realizar un feedback respecto a sus compañeros sin resquemores.

Inclusive, cuando una persona se equivoca se le exige que de una explicación ante sus compañeros en la que debe explicar todo lo que hizo mal.

De acuerdo con el reportaje, los trabajadores son obligados a marcar a a sus compañeros y subordinaros que deberían ser despedidos, y si no lo hacen corre riesgo su propio empleo.

Esta práctica es conocida como "Keeper Test", un procedimiento en el que se le pregunta a los empleados si lucharían por mantener a uno de sus colegas, tendría carácter de rutinario. El ex manager de producto Neil Hunt y la ex jefa de talentos Tawni Nazario-Cranz perdieron su trabajo por no haber completado el test y/o no habérselo tomado lo suficientemente en serio.

El medio estadounidense explica que este método genera que mandos intermedios reconozcan tener "gatillo fácil" a la hora de despedir a sus subordinados por miedo a perder su trabajo.

No todo termina con el despido

Según The Wall Street Journal, cuando Netflix echa a una persona, el resto de los empleados reciben un mail, denominado "autopsia", en el que se explica con lujo de detalles los motivos que llevaron a su despido.

Cuando terminaron el contrato del vicepresidente de Netflix, Sean Carey, el director de contenidos, Ted Sarandos, informó entre 40 y 50 personas que aunque Carey jugaba un rol importante en la construcción del catálogo de la plataforma, carecía de la creatividad necesaria para trabajar en la empresa que pasaba a una oferta de contenido original.

No obstante, el ex vicepresidente justifica la práctica y asegura que "al final, sentí que era beneficioso". "Sin duda, fue incómodo para algunos, pero también fue coherente con la cultura: a veces hay un coste para la transparencia", indicó.

Pero no es el único, de acuerdo con el medio no existe un gran malestar entre los empleados, incluso los que califican las prácticas como crueles, debido a las altas sumas de dinero que Netflix paga a sus trabajadores.

Netflix

"Ser despedido, cuando sucede, es muy decepcionante, pero no hay nada de lo que avergonzarse. Nuestros ex empleados obtienen una indemnización generosa y generalmente son contratados por otra compañía", indicó la empresa en un comunicado al medio.

Más tarde, emitió otro documento en el que explica que creen "firmemente en mantener una cultura de alto rendimiento y en dar a las personas la libertad de hacer su mejor trabajo. Menos controles y mayor responsabilidad permiten a nuestros empleados prosperar y tomar decisiones más inteligentes y creativas, lo que resulta en un mejor entretenimiento para nuestros miembros".

"Si bien creemos que partes de este artículo no reflejan cómo parte de nuestros empleados viven Netflix, estamos trabajando constantemente para aprender y mejorar", puntualizaron.

 

 

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