Bitcoin va cuesta abajo y vuelve a encender las alarmas

La más famosa de las criptomonedas vuelve a hacer noticia por su brusco cambio de precio, mientras conocedores del mercado dicen que esta volatilidad es normal y que no significa su pronta muerte.

Por Pablo Contreras

No se habían tenido mayores noticias de ella hasta la semana pasada, cuando asustó a más de alguno. El bitcoin volvió a llamar la atención, esta vez, por ir cuesta abajo en la rodada.

Después de haber picado en los 20 mil dólares la criptomoneda había anotado un descenso pronunciado, pero se había estabilizado sobre los US$6 mil en los últimos meses, sin embargo ya hace unos días volvió a caer y ya incluso se encuentra valiendo casi la mitad, ya bajo los US$4 mil.

¿Qué fue lo que pasó esta vez? “Son varios los factores, pero todo radica en la falta de confianza en una de las monedas estrellas del 2017, que subió 1.900% el año pasado”, indica Carlos Quezada analista de Mercados de XTB Latam.

Entre esos ingredientes están el retraso en el lanzamiento de contratos de futuros (precio de un activo a una fecha determinada, puede ser a 1, 2 o 3 meses )de bitcoin, “que estaba presupuestado para este mes, lo más probable es que sea a inicios del 2019”, dice el especialista. A ello se suma el mayor control por parte de instituciones financieras con el fin de evitar el lavado de dinero.

Pese a lo llamativo del fenómeno, quienes son más conocedores de este mercado, por el contrario, reaccionan con tranquilidad. “No es algo que cause mayor sorpresa dentro del mundo de las criptomonedas. En su corta historia, bitcoin ha tenido varias caídas iguales o mayores de precio. Desde nuestro punto de vista, esto refuerza el hecho de que las criptomonedas son activos extremadamente volátiles”, sostiene Guillermo Torrealba, CEO de Buda.com, operadora de monedas virtuales en Chile.

Algo similar señala Martin Jofré, cofundador de CryptoMarket, otra plataforma que transa criptomonedas y que explica que este mercado “funciona de forma similar al de la bolsa de valores, existen puntos altos y bajos cada cierto tiempo, la diferencia es que en las criptomonedas los movimientos son más rápidos”.

¿Imposible de predecir?

Hay poca certeza de si el bitcoin ya tocó piso. Mietras Quezada dice que “técnicamente vemos un soporte en los US$3.000 a US$3.200”, Torrealba dice que no se puede saber.

De hecho, en una entrevista para este medio cuando el bitcoin cumplió 10 años, el CEO de Buda.com indicaba que cuando su valor bajó de US$20 mil a US$6 mil este año se había roto una burbuja que era evidente. Ahora dice que “es imposible saber si la burbuja explotó completamente, si seguirá cayendo o, incluso, si cayó demasiado y el precio estable es más alto”, pero sí insiste en que “alzas y caídas incluso más pronunciadas que la de los últimos meses también las vimos a mediados del 2012 y en diciembre del 2013, y siempre el precio volvió a ser tan alto como el del último peak”.

Actualmente los que están sudando frío son los que vieron en esta criptodivisa una oportunidad de inversión para ganar dinero fácil, que compraron barato y que vieron como el carro de la montaña rusa subía hasta lo alto y que ahora va hacia abajo.

“Quienes especulan e invierten en criptomonedas se ven particularmente afectados con la última baja, sin embargo tenemos muchos clientes que usan bitcoin para enviar o recibir dinero del extranjero, así también para pagar servicios por internet cuando no tienen tarjeta de crédito. Para estos usuarios bitcoin sigue siendo una excelente herramienta y la baja del precio es irrelevante”, asegura Torrealba.

Esta mala racha que vive la moneda virtual sirve de argumento a quienes se han puesto en una posición contraria a ella y de la tecnología blockchain que la sustenta, como el tercer hombre más rico del planeta, Warren Buffett, quien ha dicho que el bitcoin es “veneno para ratas”.

La situación actual “definitivamente es combustible para los escépticos”, dice el CEO de Buda, a quienes acusa de que “arbitrariamente eligen la temporalidad que justifica su argumento, o sea, los últimos 12 meses, y omiten que en los últimos 24 meses el alza (del precio) sigue siendo impresionante”.

En esa línea, Jofré dice que “el gran desafío para lograr la madurez de la tecnología blockchain y las criptomonedas es proveer herramientas que sirvan diariamente a las personas”, ya que estima que “en la medida que las personas experimenten en primera persona las ventajas en los uso de la tecnología se crea un argumento claro para todos”.

Asimismo, Quezadas remata diciendo que el bitcoin "está lejos de estar en sus últimos días de circulación a pesar de las fuertes caídas de las últimas sesiones".

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