La amistad entre Trump y Bolsonaro no es suficiente: ¿Por qué es difícil que Brasil entre a la OTAN?

Ayer el presidente norteamericano sugirió la posibilidad de incluir al gigante sudamericano al conglomerado, sin embargo, no es fácil ser miembro del selecto grupo

Por Francisca Herrera

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) es un organismo creado a fines de la segunda guerra mundial, gestionado por Estados Unidos y las potencias europeas, mediante el que países de ambos lados del Atlántico se comprometen a defenderse mutuamente en caso de agresión armada.

Ayer el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la posibilidad de “designar a Brasil como un gran aliado fuera de la OTAN o si es posible un aliado de la OTAN” tras una reunión bilateral con el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, en la Casa Blanca.

El profesor José Morandé Lavín, docente del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, señala que “eso es una  expresión un poco en el aire, por decirlo de alguna manera, ya que para que se incorpore como miembro de la OTAN no pasa sólo por la decisión que pueda tener el presidente de EEUU, sino que todos los socios e integrantes de la organización del Atlántico Norte”.

“(Brasil) no es parte del entorno directo de la relación trasatlántica entre Europa y EEUU, que es la defensa de Europa principalmente”

José Morandé Lavín, analista de la Universidad de Chile

Sin embargo, es mucho más difícil de lo que se piensa ya que, si bien el gigante sudamericano cumple con las características de un país miembro, como el respeto a la “democracia, la libertad individual y el estado de derecho”, no cumple con uno de los elementos más importantes: ser un Estado europeo.

“Entonces bueno, ¿cómo integramos a un socio que viene de otra región del mundo? No es de Europa ni de EEUU, no es de América del Norte, es de América del Sur. Ahora, no es cualquier socio, no es cualquier actor, es cierto, Brasil siempre ha tenido un rol importante en América Latina y América del Sur en particular (…) pero son áreas geoestratégicas diferentes”, puntualiza el docente.

Miembro no asociado

Más probable es la otra opción que proponía Trump, que Estados Unidos decida incluir a Brasil como “gran aliado fuera de la OTAN”, una designación dada por el país norteamericano a quienes mantienen una estrategia de trabajo militar con naciones que no son miembros del conglomerado.

Esto le daría a la nación más grande y poblada de América Latina facilidades para la compra de armas estadounidenses y reducir las barreras a la cooperación militar y de otro tipo con la nación. Pero no sería el primero de la región, en 1998 Argentina fue nombrada con este estatus por el presidente Bill Clinton por su cooperación tras el atentado del 11 de septiembre y las operaciones y cooperaciones con las fuerzas de EEUU en Irak.

No obstante, el profesor Morandé advierte que no es del todo buena esta cercanía para Brasil, ya que “este acercamiento tan estrecho a EEUU de alguna manera le resta autonomía en ese liderazgo regional, esa movilidad y flexibilidad a nivel mundial” que caracteriza al gigante latinoamericano.

 

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