Más de 200 muertos en brutal atentado a iglesias y hoteles en Sri Lanka

El ministro de Defensa describió los ataques como terrorismo y los atribuyó a extremistas religiosos

Por Francisca Herrera

Al menos 207 personas murieron y cientos resultaron heridas en ocho explosiones que golpearon iglesias y hoteles el domingo en Sri Lanka, según las autoridades, en el peor episodio de violencia en el país del sur de Asia desde el final de su guerra civil hace una década.

La policía impuso un toque de queda y realizó una redada a las afueras de Colombo, donde se produjeron las últimas detonaciones. Después de que la policía entrara en la localidad de Dematagoda se registraron al menos dos explosiones, al parecer cuando los ocupantes de una vivienda detonaron explosivos para evitar su arresto. La policía dijo que había al menos 450 heridos.

El ministro de Defensa, Ruwan Wijewardena, describió los ataques como terrorismo y los atribuyó a extremistas religiosos. El primer ministro, Ranil Wickremesinghe, expresó su temor a que la violencia pudiera desencadenar inestabilidad en el país y su economía.

Nadie se atribuyó la responsabilidad de las explosiones.

Zonas de atentados en Sri Lanka El País

Las autoridades sospechaban que dos de las detonaciones eran obra de atacantes suicidas, indicó la fuente de seguridad, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizada a hablar con la prensa. Entre los muertos había feligreses y huéspedes de hotel.

Horas más tarde se registraron otras dos explosiones a las afueras de la capital, según el brigada Atapattu, portavoz del Ejército de Sri Lanka. Una de las detonaciones ocurrió en una casa de huéspedes de Dehiwala, donde murieron al menos dos personas. La octava fue en Dematagoda, a las afueras de Colombo

El papa denuncia violencia en Sri Lanka en domingo de Pascua

Por su parte, el papa Francisco denunció la “violencia cruel” de la masacre de cristianos y extranjeros el domingo de Pascua mientras celebraba el momento más alegre del calendario litúrgico cristiano, lamentando el derramamiento de sangre y violencia política que aflige a muchas partes del mundo.

Francisco se saltó su homilía durante la misa de Pascua, pero ofreció su tradicional discurso “urbi et orbi” (“a la ciudad y al mundo”), en el cual enfatizó los conflictos en el Medio Oriente, África y América, y exigió que los líderes políticos hagan a un lado sus diferencias y, en lugar de eso, trabajen para la paz.

Al final, hizo un llamado especial en donde lamentó los “graves ataques” contra la población de Sri Lanka en hoteles e iglesias, que ocurrió justo cuando los feligreses celebraban la misa de Pascua que marca la resurrección de Cristo tras su crucifixión.

“Quiero expresar mi afectuosa cercanía con la comunidad cristiana, que ha sido atacada mientras se reunía en oración, y a todas las víctimas de esta violencia cruel”, dijo Francisco. “Encomiendo al Señor a todos los que murieron trágicamente y pido por los lesionados y todos los que sufren como resultado de este evento dramático”.

En tanto, el Canciller de Chile, Roberto Ampuero, descartó la presencia de ciudadanos chilenos entre las víctimas del atentado.

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