La impresentable versión de los acusados del doble asesinato afuera del congreso argentino

Mientras escapaba rumbo a Uruguay el principal sospechoso del crimen, Juan José Navarro Cádiz (25), habría entregado esta versión a su familia.

Por Biarly Sepúlveda

Con una ridícula versión, Ramón Arigós, abogado defensor de Juan José Navarro Cádiz (25), uno de los principales sospechosos de los crímenes de Miguel Yadón y el diputado Héctor Olivares, cerró la jornada en que 5 detenidos por los ataques debieron declarar ante los tribunales argentinos.

Este relato ocurre en el contexto, en que Navarro Cádiz se encuentra en Uruguay, donde está detenido, a la espera de su extradición. Es por ello, que  su abogado, Ramón Arigós contó que quienes se encontraban dentro del Volkswagen Vento del que salieron los disparos "estaban en el bar en el que se juntan a diario en esos horarios a consumir estupefacientes y alcohol. Desde el auto se habían efectuado disparos, aparentemente hacia un tacho de basura. Cuando ingresa esta gente en la línea de tiro es cuando se produce esta descarga de nueve o diez tiros que impactan en ellos”.

Arigós precisó que aún no ha podido conversar con su defendido y que esta versión se la entregó Navarro Cádiz a su familia, mientras escapaba al vecino país.

En tanto, Ramón Rúa, abogado defensor de Juan Jesús Fernández, y de su hija, Estefanía Fernández Cano, declaró al diario transandino Clarín, que “Mi cliente hizo una manifestación de todos y cada uno de los hechos que ocurrieron desde la noche anterior y las dos veces que se encuentra con este ser despreciable, Navarro Cádiz. Él fue el agresor directamente. Es una persona no querida dentro de la comunidad gitana, porque es una persona muy violenta que ya había tenido un problema serio: secuestró a su actual esposa cuando tenía 13 años, porque los padres de ella no se la querían "entregar". En un momento determinado mató porque sí a un perro en la plaza del Congreso. Es un psicópata”.

Rúa además manifestó que “el que disparó estaba alcoholizado y drogado. Tiró al azar, sin motivo. Y mi cliente estaba alcoholizado”, a lo que añadió “Resulta imprudente hablar de mafia gitana, de asesinato amoroso, por celos, o demás”. Esto último, haciendo referencia a las teorías que sostuvieron las autoridades argentinas sobre los crímenes.

La condena que podrían obtener los acusados, por el crimen que se les está imputando, doble homicidio agravado por alevosía y por el uso de arma de fuego, es cadena perpetua. A medida que avance la investigación y se pruebe el grado de participación o la falta de mérito de cada uno esta situación podría ir variando.

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