Sepultan a padre e hija protagonistas de fotografía que retrata la realidad migrante de El Salvador

Fueron encontrados juntos en Río Bravo.

Por Fresia Ramírez

La semana pasada una triste imagen dio vuelta al mundo. Un padre y su hija, migrantes de el Salvador, muertos tras ser abatidos por el agua y la discriminación.

Y es que al igual que el pequeño sirio Aylan Kurdi que fue retratado de cara al suelo, como queriendo escuchar los latidos de la tierra, en 2016, esta vez es la migración de El Salvador la que se fotografía en la más grande miseria.

Óscar Alberto Martínez (25) y su pequeña hija Angie Valeria de tan sólo un año cruzaban la frontera desde México a Estados Unidos, tras huir de Bermeja, capital de El Salvador. El viaje lo emprendieron el pasado 3 de abril y al llegar a Tapachula, en México, se quedaron en un albergue.

El plan nunca fue ingresar ilegalmente a Estados Unidos, como probablemente la mayoría de los migrantes. En al albergue comenzaron a realizar el trámite para solicitar asilo en el país del norte. Pero lo lento del documento cambió los planes.

Funerales de los salvadoreños

Camino hacia Texas fue que encontraron la muerte y así volvieron a su ciudad natal para ser sepultados. Ayer a las 11 de la mañana habrían llegado a el Salvador los cuerpos que fueron repatriados. Estos habrían sido trasladados por tierra en una carroza fúnebre desde la frontera en México.

Familiares y amigos, muchos vestidos de negro, llegaron en autobús el lunes de su ciudad natal de Altavista. Entre ellos se encontraba Berta Padilla, que dijo que conocía a las víctimas.
“Son unas buenas gentes y no puedo creer que murieran así”, expresó.

Una fotografía desgarradora del padre e hija que circuló por todo el orbe destacó los peligros que enfrentan los migrantes y solicitantes de asilo que tratan de llegar a Estados Unidos.

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