Minería submarina: la nueva amenaza que aceleraría los efectos del cambio climático

En el mundo hay 29 licencias concedidas para impulsar esta industria. En Chile actualmente hay empresas que están en proceso de exploración.

Por Consuelo Rehbein

Los estudios y exploraciones que se han realizado a lo largo de nuestra historia nos han permitido conocer menos de 1% del fondo del mar a nivel mundial. Y pese a aquello, en lo poco que se conoce ya se sabe que hay grandes riquezas. Por este motivo, la industria minera ya elabora planes para bajar y explotar comercialmente las profundidades marinas. Según Greenpeace, el avance de esta industria constituye una de las nuevas y más extensas amenazas para los ecosistemas marinos del planeta.

Greenpeace presentó a nivel global el informe llamado "En aguas profundas", el cual alerta respecto de los daños irreversibles que provocaría esta industria en caso de avanzar con sus perforaciones en los océanos. De acuerdo al informe de la ONG medioambiental, a la fecha exigen 29 licencias que  han sido concedidas.

La explotación en el mundo

Estos permisos que se reparten de manera preferente en China, Corea, Reino Unido, Francia, Alemania y Rusia, países que reclaman vastas áreas del Océano Pacífico, Atlántico e Índico. ¿El tamaño del área?  Alrededor de 1 millón de km2, casi el tamaño de la superficie de Bolivia. Como dato curioso, la gigante empresa de armas estadounidense Lockheed Martin posee dos licencias de exploración patrocinadas por el Reino Unido.

“Los océanos podrían enfrentar daños severos. La minería en aguas profundas es una amenaza emergente y su actividad podría resultar en la extinción de especies únicas. Además esta práctica industrial aceleraría los efectos del cambio climático”, señaló Estefanía Gonzalez, coordinadora del programa de océanos de Greenpeace Andino.

Regulaciones más estrictas

undersea Getty

Según el informe, las regulaciones ambientales deben ser más estrictas si se pretende salvaguardar la vida de los océanos.

Es por esto que la organización ambientalista hace un llamado a los gobiernos del mundo para que acuerden en las Naciones Unidas un tratado Global Oceánico que ponga la conservación de las aguas por encima de su explotación.

Además, el trabajo realizado por Greenpeace revela que la gobernanza oceánica, con la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA, por sus siglas en inglés), organismo de la ONU responsable de regular la industria minera de aguas profundas, está priorizando los intereses corporativos por encima de la protección marina por medio de un tratado global.

En Chile aún no comienza 

¿Y en Chile? Si bien nuestro país brilla a nivel mundial por su industria minera, aún no contamos con un yacimiento submarino. Sin embargo, es una arista que estaría en vías de desarrollo. La empresa minera Mares Australes está interesada en explotar el oro submarino que se encontraría en el área de Bahía Nassau.

Según señaló la empresa al medio ITV Patagonia en 2016, hay bastante oro en el agua. Pese a que es difícil estimar el potencial del área en cuestión, hay algunos estudios que apuntan a la presencia de oro, cobre y otros.

Los riesgos

El informe de Greenpeace  cita a científicos, gobiernos, ambientalistas y representantes de la industria pesquera que advierten sobre las amenazas a la vida marina y exponen el daño que provocaría la maquinaria minera y la contaminación tóxica si los gobiernos permiten que se comience a comercializar con la minería en aguas profundas. Además, el reporte también explica cómo este tipo de prácticas podría empeorar la emergencia climática al quebrantar las reservas de "carbono azul" en los sedimentos del fondo marino.

“Conocemos más sobre la superficie de Marte y la Luna que sobre la profundidad de nuestras aguas. Es fundamental que los gobiernos acuerden en la ONU un tratado que permita allanar el camino para la creación de una red de santuarios oceánicos libres de cualquier explotación industrial, incluida la minería”, sostuvo González.

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