¿Tomarías un Vodka hecho con productos de Chernobyl? Así es Atomik el primer artículo de consumo de la zona de exclusión ucraniana

Los científicos detrás de la bebida alcohólica anunciaron que donarán gran parte de las ganancias a las personas afectadas pro el desastre nuclear

Por Francisca Herrera

A pesar de todas las historias que rondan alrededor de Chernobyl, científicos británicos de la Universidad de Portsmouth decidieron elaborar un vodka con agua mineral y granos cultivados en la ciudad ucraniana.

Tras la explosión del reactor número 4 de la planta nuclear perteneciente a la extinta Unión Soviética, alrededor de 300 mil personas tuvieron que ser evacuadas producto de la radiación que emitía, zona que se mantiene hasta el día de hoy.

Hasta el día de hoy existen una zona de exclusión de 30 kilómetros en torno a la zona cero, mismo lugar donde los británicos cultivaron los granos. Primero los expertos destilaron alcohol del cultivo para luego diluirlo con agua sacada de un acuífero de la ciudad.

El vodka, bautizado como Atomik, no tiene radioactividad y es seguro para beber, según explican sus creadores. "El equipo encontró algo de radiactividad en el grano: el estroncio 90 está ligeramente por encima del límite cauteloso de Ucrania", dijo un portavoz de la universidad.

"Pero, debido a que la destilación reduce las impurezas en el grano original, la única radioactividad que los investigadores pudieron detectar en el alcohol es el carbono 14 natural al mismo nivel que se esperaría en cualquier bebida espirituosa", agregaron.

Vodka social

A pesar de la gran estrategia de marketing que producirá este vodka, el fin de los científicos, agrupados en The Chernobyl Spirit Company, no es ganar dinero ya que anunciaron que donarán un 75% de las ganancias a las personas afectadas pro el desastre nuclear.

"Creo que esta es la botella de espíritus más importante del mundo porque podría ayudar a la recuperación económica de las comunidades que viven en las zonas abandonadas y sus alrededores", indicó Jim Smith, profesor de ciencias ambientales en la Universidad de Portsmouth, en el sitio web de la universidad.

Si bien Smith no llamó a cultivar en la zona de exclusión, si consideró que "hay otras áreas donde vive la gente, pero la agricultura todavía está prohibida".

"Treinta y tres años después, muchas áreas abandonadas ahora podrían usarse para cultivar de manera segura sin la necesidad de destilación", afirmó.

De la misma manera, Smith señaló que "nuestro objetivo es hacer un producto de alto valor para apoyar el desarrollo económico de áreas fuera de la zona principal de exclusión donde la radiación no es ahora un riesgo significativo para la salud".

 

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