Tarjetas de crédito del retail: cuando el gran descuento no es para todos

Sin embargo, expertos llaman a tener cuidado al momento de regular o limitar esta práctica comercial de las tiendas y supermercados, para evitar resultados que terminen siendo perjudiciales para los consumidores.

Por Pablo Contreras Pérez

“Hasta 70% de descuentos en miles de productos. Sólo con la tarjeta…”. Es una frase que se repetía en las promociones de las empresas del retail durante el CyberMonday que terminó ayer.

Junto con los habituales reclamos en redes sociales, sobre si las ofertas eran realmente atractivas o no, también algunos usuarios se quejaron que muchos de los descuentos eran asequibles solo con la tarjeta de crédito respectiva.

Si bien es una práctica ya habitual, resalta en eventos como este cuando muchos los ven como una oportunidad para darse un gusto o adquirir ese producto que necesitan, pero sin el plástico necesario, solo se quedan con las ganas.

No es ilegal, aunque algunos parlamentarios ya han planteado que lo sea. Por un lado, en 2018, los diputados Karim Bianchi (Ind), Loreto Carvajal (PPD) y Camila Flores (RN) presentaron un proyecto de ley que considera como competencia desleal que el precio de cualquier producto o su descuento, sea fijado en base a la utilización de la tarjeta de crédito de esa misma casa comercial. En tanto, en junio pasado los senadores Carolina Goic y Manuel José Ossandón presentaron una moción para modificar la Ley del Consumidor que apunta en un sentido similar.

Sin embargo, a jucio de Martín Ireta, director de Postgrado de la Escuela de Negocios de la U. Mayor, este modelo es de fidelización al cliente fiel, por ejemplo, con planes de puntos además de los descuentos. “Es darle un beneficio y ahí regular es difícil”, afirma, y agrega que una solución “no es prohibir, sino que abrir alternativas”, en los medios de pago.

Una visión diferente tiene Christian Diez, investigador del Centro de  Estudios del Retail (Ceret) de la U. de Chile, quien considera que “sí, es cuestionable en cierto grado porque limita las opciones de pago del comprador” y “podría ser considerado discriminatorio o una venta atada”.

Pero el experto remarca que, precisamente, la mayor ganancia de las empresas es sumar clientes a su tarjeta más que las venta en sí. “En general, la rentabilidad del negocio financiero es mayor que el de venta de productos”, dice.

Cuidado con el costo – beneficio

Sin embargo, Diez pone énfasis en que, de regular esta práctica comercial, debe hacerse con mucho cuidado para no obtener un efecto contrario al deseado.

“Legislar en caliente y con miras a ganar visibilidad mediática y popularidad como legislador es un riesgo que puede resultar peor que la situación actual”, dice, recordando lo que sucedió con la ley de estacionamientos, que “terminó siendo percibida como más perjudicial que beneficiosa para los usuarios”.

En ese sentido, añade que una norma apuntando contra este modelo del retail “podría tener el perjuicio que en vez de ampliar las opciones de  mejores precios para los consumidores sólo se logre limitarlas”, insistiendo en el ejemplo de los estacionamientos, donde “los usuarios
terminaron pagando más”.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo