Irán cada vez corre más los límites: inyectan gas de uranio en nuevas centrifugadoras y niega acceso al Organismo Internacional de Energía Atómica

Los incidentes aumentan la presión a Europa para que ofrezca a Irán una solución

Por AP

Irán inyectó el jueves gas de uranio en centrifugadoras del complejo nuclear subterráneo de Fordo, el paso más significativa para alejarse del histórico acuerdo alcanzado con las potencias nucleares en 2015.

Teherán reconoció además que impidió el acceso de una inspectora del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a sus instalaciones nucleares de Natanz la semana pasada. Este fue el primer caso conocido de un miembro de Naciones Unidas que no puede entrar a un complejo iraní en un ambiente de elevada tensión por su programa atómico. El representante del OIEA dijo que Teherán pidió a la agencia no volver a enviar a ningún inspector, sin dar detalles de lo sucedido.

Estos incidentes aumentan la presión a Europa para que ofrezca a Irán una solución que le permita vender su petróleo en el extranjero pese a las sanciones de Estados Unidos, impuestas luego de que el presidente Donald Trump decidió retirar unilateralmente al país del pacto nuclear hace más de un año.

La inyección del gas comenzó pasada la medianoche en Fordo, un complejo construido bajo una montaña al norte de la ciudad sagrada chií de Qom, dijo la Organización de la Energía Atómica de Irán. Un funcionario de la OIEA, que depende de la ONU, presenció la operación, agregó.

Las centrifugadoras llegarán a enriquecer uranio hasta el 4,5%, que está por encima del límite contemplado en el pacto, pero muy lejos del 90% necesario para construir armas nucleares.

Las 1.044 centrifugadoras de Fordo ya funcionaron sin uranio en base al pacto internacional, que fijó el límite al que la República Islámica podía enriquecer uranio a cambio de un alivio en las sanciones económicas. Según el documento, Fordo se convertiría en “un centro nuclear, de física y tecnología”.

Irán reconoció la existencia de Fordo en 2009 durante una intensa campaña por parte de Occidente sobre el programa atómico iraní. Occidente teme que Irán pueda emplear su programa nuclear con fines armamentísticos, pero Teherán insiste en que tiene fines pacíficos.

El jueves en un comunicado, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, criticó la decisión de Irán de inyectar gas en las centrifugadoras de Fordo. No hizo referencia a la decisión de Trump de abandonar el acuerdo en mayo de 2018, lo que provocó la crisis.

"La expansión de Irán de actividades sensibles a la proliferación plantea preocupaciones de que Irán se está posicionando para tener una opción nuclear rápida", dijo Pompeo. "Ahora es el momento para que todas las naciones rechacen la extorsión nuclear de este régimen y tomen medidas serias para aumentar la presión".

Pompeo no dio más detalles sobre cuáles deberían ser esos pasos. A principios de esta semana, Estados Unidos impuso sanciones a los miembros del círculo interno del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei.

Por su parte, la Organización de la Energía Atómica iraní reconoció que vetó el acceso de una inspectora de la OIEA a Natanz, que también cuenta con centrifugadoras. Irán dijo que cuando la mujer intentó acceder saltó una alarma, lo que llevó a los responsables a frenarla.

Las autoridades iraníes dijeron en varias ocasiones que los pasos dados hasta el momento por Teherán, incluyendo superar los límites de enriquecimiento y almacenamiento de uranio, podrían revertirse si Europa ofrece una alternativa para evitar las sanciones de Washington que impiden la venta de su petróleo en el extranjero.

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