Los cinco puntos críticos de la nueva Constitución

Página en blanco sin letra chica es lo que demanda la ciudadanía de la nueva Carta Magna ¿Y el contenido? Acá expertos en la materia responden.

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Publimetro Chile
Por María Catalina Batarce L.

Una nueva Constitución no es una varita mágica que solucionará todos los problemas. Pero sí, como plantea el abogado constitucionalista Gabriel Osorio, es un espacio para que al menos se discutan aspectos que fueron “vetados” del debate.

Y como  complementa la también abogada María Elena Santibáñez, el Plebiscito fue “el punto de partida que deja de manifiesto no la necesidad de cambios, sino que derechamente la demanda de una constitución que refleje este nuevo pacto social”.

¿Pero qué se debe plasmar en el texto? Ambos juristas coinciden en que la primeras líneas de discusión deben apuntar a los derechos sociales, al tipo de Estado que se quiere y a si debe mantenerse un régimen presidencialista o no, entre otros. Pero ojo, que algún aspecto no quede en la Constitución no implica que no sea abordado, sino que  podrá normarse vía ley.

Derechos Sociales

Se trata de aquellos derechos que facilitan a las personas desarrollarse en autonomía, igualdad y libertad. Abordan materias como la salud, pensiones, educación. Santibáñez plantea que estos “probablemente son los más urgentes y en los que la mayoría de los chilenos coincidimos que deben estar recogidos en la CPR”. Pero la forma para ello generará discusión, porque no hay unanimidad, por ejemplo, respecto de consagrar la educación como un derecho, tampoco en la concepción del derecho a la vivienda, y menos en el sistema de salud y previsional. Según Osorio, se podría pasar de la concepción neoliberal a una donde el Estado podría tener más injerencia.

Estado y Régimen Político

Como explica Osorio, hoy el Estado chileno tiene un rol subsidiario y en el marco de la discusión, “naturalmente se va a dar la posibilidad de cambiar eso hacia un Estado Social, Democrático y de Derecho”, donde el Estado ejerza una labor más social, dejando, de todas formas, espacio para los privados.

En línea con eso, entra en cuestión si se quiere o no seguir con un régimen presidencial, donde la mayoría de las atribuciones recaen en el Presidente, o si se avanza a un modelo con una institucionalidad que permite la existencia de un primer ministro o si se pasa a un parlamentarismo con fortalecimientos de las órganos políticos, incluidos los partidos.

Propiedad privada

En el marco del debate se dijo que si ganaba el “Apruebo” podía ponerse en riesgo la propiedad privada. Que venías la “expropiaciones”, era la caricatura. Sin embargo, esta discusión no se centraría en eso (nadie ha planteado eliminar la propiedad privada), sino que se enfocaría en la propiedad, uso, distribución y explotación de los recursos naturales que el país posee, como el agua.

Y si nos centramos en el agua, el principal dilema a discutir es si debería ser de uso público o si se sigue permitiendo que privados ejerzan como propietarios. Según Osorio, gran parte del problema se evitaría si se establece que el uso preferente del agua es para el consumo humano.

Derechos reproductivos

“Los temas asociados a género creo que son de primera línea”. Así de categórica es Santibáñez cuando se le consulta respecto de la perspectiva de género de la nueva Constitución. Y acá no sólo se puede discutir respecto de un Congreso paritario o de un Gobierno de las mismas características, sino que se dará el espacio para abordar lo referente a las causales bajo las cuales se permite el aborto. Varios plantean la necesidad de abrir las posibilidades y dar pie al aborto libre, mientras que otros se resisten con fuerza. Se deberá analizar la posibilidad de que el Estado dé a las mujeres la libertad para decidir sobre su cuerpo, y, al mismo tiempo, sobre las garantías que hay para su salud.

Pueblos originarios

Lo han dicho en todos los tonos y desde los diferentes sectores: el Estado chileno tiene una deuda histórica con sus pueblos originarios. En este debate, se planteará la urgencia de darles reconocimiento constitucional y se abre la opción para que Chile se declare un Estado Plurinacional, como Bolivia.

“Esto está directamente relacionado con el regionalismo. No es sólo el reconocimiento, esto se debe acompañar con una regulación legal en materia de tierras, de costumbres, de potestad infra reglamentaria”, sostiene Osorio, y agrega que esta podría ser la opción para dar el puntapié inicial a solucionar un conflicto que se arrastra hace años.

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