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Nacional 22/12/2020

Prueba de Transición: cómo enfrentar la ansiedad para que no afecte

Experta entrega seis consejos para enfrentar los días previos a la rendición de este importate examen que reemplaza a la PSU.

En un año difícil para todos por la pandemia de coronavirus, muchos jóvenes ven acercarse otro motivo de presión. Son los 268 mil inscritos que deberán rendir de manera diferida la Prueba de Transición (PDT), que reemplaza a la PSU, un primer grupo los días 4 y 5 de enero, y el resto el 7 y 8 de enero.

Lógica preocupación que puede generer dificultades para dormir, estrés, desconfianza y temor de cara a un examen que puede determinar en gran parte el futuro.

Para ayudar a manejar la ansiedad, la doctora Evelyn Carrasco Salazar, directora nacional del Instituto CREAR de Rendimiento y Apoyo al Estudiante de la Universidad San Sebastián, entrega seis consejos para enfrentar estos difíciles momentos para esos cerca de 300 mil jóvenes.

  1. Tener plan A, B, C: ¿Cuál es el sentido de rendir esta prueba? Es central tener un objetivo, por lo que es necesario aprovechar este tiempo para afinar la elección de la carrera, resolver dudas vocacionales y tener un “plan B o C”, en caso de que las cosas no salgan como han sido planificadas.
  2. No hacer maratones de estudio. A esta altura es mejor no entrar en pánico ni intentar “recuperar el tiempo perdido”. Ello es totalmente desaconsejable, porque es poco probable que se pueda aprender todo en pocos días. Eso solo alimenta una ansiedad negativa para el rendimiento.
  3. Determinar prioridades: ¿Qué contenidos conviene privilegiar para repasar en esta última etapa? Hay que tomar en cuenta dos elementos básicos. Primero. la importancia de cada área (Matemática, Comprensión Lectora, Ciencias e Historia y Ciencias Sociales) en relación con la carrera y la institución deseada. Y segundo, las fortalezas y debilidades académicas y personales descubiertas en este período de preparación.
  4. Ejercitar y sintetizar: Se pueden aprovechar los ensayos disponibles para ejercitar. También es recomendable hacer síntesis, utilizando técnicas que favorezcan la recapitulación de contenidos y la detección de puntos que aún no están bien asentados en el aprendizaje. Dado el poco tiempo que resta, es necesario probar estrategias que permitan elaborar en palabras propias los contenidos, para fortalecer la comprensión y aplicación. Puede ser un resumen, o bien, mapas conceptuales, entre otros.
  5. Organizar el tiempo: En la agenda semanal hay que incluir los tiempos destinados a actividades académicas, rutinarias y de tiempo libre. La palabra esencial es “equilibrio”. Pero lo ideal es parar de estudiar unos tres días antes de rendir la prueba, para descansar.
  6. Manejar las emociones. Es esencial manejar de forma adecuada la ansiedad, que es normal y deseable, ya que permite mantener la alerta. Pero también bloquea y paraliza si es excesiva. Existen muchas maneras positivas de procesar la ansiedad: hacer ejercicio, conversar con alguien de confianza acerca de cómo se siente uno, y usar técnicas de respiración y relajación. Si la ansiedad es demasiada, hay que evaluar la necesidad de recurrir a un especialista y consultar a tiempo. Por supuesto, no se debe consumir medicamento sin indicación profesional.