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Nacional 18/02/2021

Caso Pío Nono: joven lanzado al río Mapocho por excarabinero asegura que “sentí un empujón que me levantó”

El menor de 17 años entregó un dramático testimonio a la Fiscalía: “Psicológicamente no me siento bien, lloraba todas las noches, no paraba de llorar”.

A más de 4 meses del grave incidente del joven que fue empujado por un exfuncionario de Carabineros al río Mapocho desde el puente Pío Nono en medio de las manifestaciones en Plaza Italia, la víctima hablo por primera vez.

En compañía de su madre, el joven de 17 años llegó hasta la Brigada de Derechos Humanos de la PDI para entregar su versión a la Fiscalía, donde relató específicamente tres hechos.

La declaración data del 12 de enero, pero esta jornada fue publicada por El Mercurio. Allí, el joven relató que la tarde de ese 2 de octubre de 2020 se juntó con amigos para acudir a la Plaza Italia: “Había una manifestación en ese lugar. Me separé de mis amigos y me quedé solo, me gusta andar así”, dijo.

“Los carabineros empezaron a reprimir (…), no dejaron que la gente se reuniera en Plaza Italia. Cuando digo que comenzaron a hacer lo mismo es que lanzaron agua con el ‘guanaco’ y lacrimógenas”, agregó.

Luego relata el incidente que casi le costó la vida: “Arranqué a calle Pío Nono y de ahí hasta el Parque Forestal, donde hicieron una encerrona y volví a arrancar hacia Pío Nono, cuando de repente sentí un empujón mientras corría por la vereda poniente”, aseguró.

En este punto vi que el ‘guanaco’ comenzó a avanzar y tras él había un piquete de Carabineros que los vi corriendo. Además de mí, corrió más gente. Yo iba arrancando cuando sentí que me agarran desde atrás con ambas manos por sobre mi mochila, a la altura de mis costillas, debajo de mis axilas. Sentí un empujón que me levantó y choqué con la baranda poniente del puente Pío Nono”, agregó.

¿Qué pasó después?

El joven detalló que minutos después “desperté en una camilla abajo del puente. Quise levantarme y no pude porque un rescatista me dijo que no. Yo quería levantarme, pero me di cuenta de todo lo que me pasaba. Estaba tapado de sangre en la cabeza y las muñecas con cartón, ya que me estabilizaron para no poder moverlas”.

Una vez en la clínica donde fue diagnosticado con un traumatismo encéfalocraneano, el joven aseguró que “pude ver a mi mamá, le dije que la extrañaba y le pedí que no me dejara solo”.

“No me siento bien”

Respecto a la recuperación, el joven entregó un dramático testimonio. “Psicológicamente no me siento bien. Al principio quise recuperarme, pero luego comencé a darme cuenta de lo que me pasó. Lloraba todas las noches, no paraba de llorar, no salía de mi pieza ni para comer”.

“Nunca he sido una persona con achaques, pero esto me cambió totalmente. Hay gente que lo dice como broma, pero a mí me afecta demasiado (…) no saben el daño que le causan a uno esos comentarios”, añadió en la declaración judicial.

Y cerró: “no puedo jugar a la pelota, no puedo andar en bicicleta. Las manos las puedo mover, pero hacer un mal movimiento me podría afectar demasiado. Solo puedo hacer cosas livianas”.