logo
Nacional
/ Aton/Marcelo Hernández
Nacional 25/03/2021

Sepa por qué la vacunación puede ser más lenta desde ahora

Ya no somos los que inmunizamos más rápido en el mundo, pues nos superó Emiratos Árabes. Menor percepción de riesgo, temor a perder el trabajo, creencia en fakenews y la cuarentena asoman como razones para ello.

Nadie puede negar la rapidez y los buenos resultados de la vacunación masiva contra el coronavirus en el país, iniciada el 3 de febrero.

Según los datos entregados ayer por la tarde por el Departamento de Estadísticas e Información de Salud, DEIS, del Minsal, hasta este miércoles 24 de marzo Chile alcanzo la cifra de 6.044.441 personas inoculadas contra el covid-19.

Pero ya este miércoles Chile no era el primero en rapidez de inmunización, como siempre resalta el ministro de Salud, Enrique Paris. La web Ourworldindata.org mostraba a nuestro país segundo con un índice de 1,14, tras Emiratos Árabes Unidos, EAU, que  sumaba 1,17 , en el promedio móvil de una semana de dosis diarias aplicadas por cada cien habitantes. Seguían Reino Unido (0,88), Bahrein (0,84), Estados Unidos (0,75) y Qatar (0,63). Y este jueves se repetía nuestra ubicación en ese ránking, pero con 0,93 mientras que EAU estaba con 1,12.

Una señal de menor asistencia que en muchos vacunatorios ya habían notado, y que puede aumentar con la cuarentena, pese a que esa medida no es impedimento para ser inyectado.

“Los gráficos muestran que todos los países tienen vaivenes en este proceso. Chile muestra ahora una leve baja en la cantidad de dosis por cien habitantes, pero no creo que sea algo alamante. En todo caso, cada vez que nos acerquemos a una mayor proporción de la población será más difícil  seguir con alto ritmo, pues aparecen grupos con menos urgencia o convencimiento de vacunarse. Quizá hay que reforzar la campaña comunicacional”, dice Rafael González, físico y analista de datos del Centro de Nanotecnología Aplicada de la Universidad Mayor.

Sobre lo de los “grupos con menos urgencia o convencimiento de vacunarse” hay que recordar que desde ayer, como dijo la subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, “empezó a ser inyectada la población sana menor de 60 años, un hito, y esperamos que la gente entre 50 y 59 años (sin enfermedades de base) complete el proceso (de la primera dosis) antes del 9 de abril”. Y esa gente, más la de menor edad, es la que puede mostrarse más reticente a la vacuna.

Jorge Cienfuegos, académico de la Universidad Andrés Bello, recalca que “hasta ahora se han vacunado adultos mayores, quienes en su mayoría ya no trabajan. Pero ahora el factor laboral puede hacer que muchos no vayan a los vacunatorios, pues consideran que perderán tiempo o  no les dan permiso y prefieren no hacerse líos con el empleador. En los de menor edad y que se encuentran sanos además empiezan a influir mitos y fakenews. Ese segmento cree menos en el mensaje de las autoridades que los adultos mayores, los que saben muy bien que la vacuna sí les puede salvar la vida”.