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/ Aton/Esteban Paredes
Nacional 29/03/2021

Postergación de elecciones: las razones de los científicos y los médicos

Anuncio del domingo del Gobierno va en línea con los múltiples llamados hechos antes por los especialistas.

Lo habían planteado dos que pocas veces están de acuerdo: la presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches, y el exministro de Salud, Jaime Mañalich: que por razones sanitarias debían ser suspendidas las elecciones de alcaldes, concejales, constitutentes y gobernadores del fin de semana del 10 y 11 de abril.

Algo que en el Gobierno se negaba a escuchar, hasta que el último domingo por la noche el propio Presidente Sebastián Piñera anunció cadena nacional que iba a enviar al Congreso un proyecto de ley de reforma constitucional -que requiere de 2/3 de los votos ena mbas cámaras- para correr las votaciones para el fin de semana del 15 y 16 de mayo dado el avande de la pandemia de coronavirus.

Es que ni siquiera la cuarentena que afecta al 84% del país ni la exitosa campaña de vacunación aseguran que en dos fines de semana se pudiera votar, considerando las actuales cifras del covid-19. Y eso era algo que desde los mundos médico y científico tenían claro desde hace tiempo.

EL DIAGNÓSTICO HECHO CON ANTELACIÓN

El exministro de Salud y miembro del Consejo Asesor Covid-19, Álvaro Erazo, recuerda que “en el caso de la Región Metropolitana, no habíamos estado en una situación tan compleja en lo que va de la pandemia, con encierro para sus 52 comunas. Y al comparar a nivel nacional lo de ahora con lo que se vivía para el Plebiscito de octubre de 2020, la diferencia es notoria. Entonces había un promedio semanal de mil 500 casos, una positividad de 4,6% y nueve mil casos activos. Ahora el escenario es otro, con siete mil casos diarios, 9,6% de positividad y cerca de 40 mil casos activos”.

Ignacio Silva, infectólogo de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago, detalla el panorama que había para fecha original de las elecciones.

“La circulación viral es muy alta, la tasa de contagios es superior a la de los últimos meses y la ocupación de camas hospitalarias, sobre todo de las críticas, es preocupante. El ingreso a las UCI es casi el doble que el egreso. Y como el 5% de los pacientes que enferma de covid necesita de ventilación mecánica entre 10 y 14 días después del contagio, eso implica que el crecimiento de casos de hoy se reflejará en las UCI para la fecha que había de las elecciones, lo que augura que la situación entonces no será mejor que la actual”.

El doctor Daniel Apolo, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad Andrés Bello y jefe de las UCI Quirúrgica y Médica de la Clínica Indisa, está en la “primera línea” de la lucha contra la pandemia. Y tiene muy claro lo que viene.

“Cuando se dice que hay un 95% de uso de camas críticas, eso en la realidad significa que casi  no se cuenta con ellas. Y la tendencia parece que no bajará, por lo que pienso que en dos fines de semanas más lejos de estar igual, estaremos peor. El alza de casos de ahora se verá en los servicios en dos fines de semana más, los que estaban fijados para la elección. El sistema está muy estresado, pues esto no solo se trata de camas y equipos. Además, hay que considerar el agotamiento físico y mental del personal, que es muy especializado por lo que no cualquiera puede reemplazarlos”, señala el médico.

LA RECOMENDACIÓN ACEPTADA POR LAS AUTORIDADES

La doctora Cecilia Luengo, vicepresidenta de la Sociedad de Chilena de Medicina Intensiva, redondeaba las anteriores posiciones entregando con antelación al anuncio presidencial la recomendación de no efectuar las elecciones de dos fines de semana más.

“Ya estamos en una situación bastante catastrófica, y en un plano ideal una cuarentena recién empieza a mostrar resultados a la segunda semana si es efectiva y se la respeta. Si hablamos estrictamente desde un punto de vista sanitario, las elecciones deberían ser suspendidas. E incluso hoy no podríamos predecir hasta cuándo habría que suspenderlas, debido al nivel de crecimiento que vemos en la actualidad de la pandemia”.

Y el salubrista Juan Carlos Said, médico internista del Hospital Sótero del Río, agrega que “hemos llegado al límite, no nos queda nada, por eso la gente está siendo hospitalizada donde se puede y no donde se debe. Lo digo como una persona que no era partidaria postergar las elecciones, pero ya hemos llegado a la situación en que el sistema está tan desbordado que se hace simplemente insostenible pensar en hacer una elección… Es difícil plantear hacer elecciones cuando el sistema está con este nivel de colapso, con una situación donde efectivamente se está dificultando la atención de las personas y no hay señales de que esto se desacelere”.

LA VACUNA NO ES FACTOR AHORA

Nadie puede negar lo positivo del proceso de vacunación masiva iniciado el 3 de febrero, con más de nueve millones de “pinchazos” y poco más de tres millones 220 mil personas ya con sus dos dosis. Pero ello no implicaba que el efecto de la inmunización fuera traspasable para el 10 y 11 de abril.

“Está la paradoja de una alta vacunación y que los adultos mayores van a la baja en las UCI y muertes, pero los contagios suben y ahora son los más jóvenes los que se agravan. El ritmo de vacunación es bueno, pero la vacuna no entrega proteccion inmediata, es al mes y medio luego de la primera dosis. Por eso de cara a las votaciones que venían a mediados de abril, el posible efecto de la inmunización iba a ser muy bajo. Y además la situación sanitaria puede ser peor o al menos igual a la de hoy, que ya es mala”, puntualiza Sebastián Reyes, Doctor en Microbiología e investigador del Centro de Genómica y Bioinformática de la Universidad Mayor.

El especialista precisa que “en la fecha fijada de manera inicial para la votación iba a ser baja la cantidad de gente con anticuerpos. Y recién hace poco se dio el pase para que los vocales recibieran su primera dosis, por lo que en ellos la protección empezará un mes después la votación que estaba fijada para el 10 y 11 de abril. Eso debió ser hecho antes… Efectuar la elección en dos fines de semana iba a ser un gran riesgo sanitario, ya que se podrían producir aglomeraciones que fomenten el contagio. Y ante eso la vacuna no protege, sí ayuda a no agravarse”.