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Noticias 19/04/2021

En Suecia botan a la basura vacunas de AstraZeneca por rechazo de pacientes a inocularse con esta dosis

Autoridades desecharon varias partidas ya que pacientes no fueron a vacunarse o pidieron otras dosis ante los temores de hacer trombosis.

Mientras la Subsecretaria de Salud, Paula Daza, anunció que los seis millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca comprometidos por el Gobierno de Chile, cuya primera partida llegará esta semana al país, serán inoculadas a mujeres mayores de 55 años y a hombres mayores de 18 años para evitar riesgos de trombosis, en Suecia las autoridades sanitarias de ese país reconocieron hoy que botaron a la basura un centenar de la fórmula de británica luego que las personas citadas anularan la cita o simplemente rechazaran la dosis al saber que iba a utilizarse esta vacuna.

El rechazo que ha provocado en la población sueca la vacuna de AstraZeneca, según consigna la agencia local TT, se debe a “los casos informados de trombosis en varios pacientes inoculados” en Europa, y pese a que desde el mismo gobierno nórdico reconocen que los casos de rechazo son bajos, igual han debido desechar varias dosis, ya que éstas deben ser utilizadas en cuestión de horas desde que son retiradas de la refrigeración.

Y si en Chile la recomendación de las autoridades para vacunar con ella será para mujeres mayores de 55 años y hombres de más de 18 años (“la tasa de notificación de trombos es muy baja, sin embargo, para resguardar la seguridad absoluta será usada en esta población”, aclaró Daza), en Suecia dicha vacuna la usan para inmunizar sólo a personas mayores de 65 años.

Efecto negativo en campaña de vacunación

El rechazo ha provocado que, a la fecha, Suecia y otros países europeos hayan tenido un freno en su campaña de vacunación, donde los nórdicos aparecen además entre los países del Viejo Continente con un menor porcentaje de población vacunada.

Las autoridades sanitarias han destacado que los beneficios de la vacuna superan por mucho los riesgos, pero el personal sanitario debe pasar “horas” dando explicaciones a la población, según relató la directora de un centro de salud de Estocolmo, Kristina Fant, quien asegura que “hay impaciencia y frustración que se expresa de distintas formas cuando no consigues lo que quieres o lo que crees que mereces”.

En la misma línea, la doctora María Taranger puntualizó al Göteborgs Posten que “en mi departamento preparamos la vacunación para 150 pacientes con diabetes de más de 65 años. Hasta 20 cancelaron la cita y siete se marcharon. Uno dijo: ‘No quiero morir’ y se marchó de inmediato. La estimación de riesgo que están haciendo es una locura absoluta”.