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Mundo 14/06/2021

La increíble historia de Valentina Miozzo: la mujer que pasó la cuarentena sola en pleno Ártico

La mujer dejó Italia y se fue a cuidar un pequeño hotel a un pueblo de 28 habitantes en el Ártico, justo cuando llegaron las noches polares, viviendo dos meses completamente en la oscuridad

Valentina Miozzo dejó el sol y su vida en Módena en Italia y se fue al Círculo Polar Ártico.

Según informó CNN, la mujer se dedicaba a su blog Viaggiare Libera, el cual estaba concentrado principalmente al turismo, por lo que siempre viajaba a diferentes lugares.

Sin embargo, la pandemia de coronavirus puso freno a su actividad y debió dedicarse a escribir en otros lugares, hasta que en septiembre del 2020 recibió una singular oferta para ir a cuidar un pequeño hotel a la ciudad noruega de Kongsfjord.

“¿Estaba asustada? No, lo vi como una hermosa oportunidad para visitar lugares que quizás nunca hubiera elegido por mi cuenta, expresó, agregando que “como ya no podía hacer mi trabajo de viajes, esta era una forma de viajar y vivir otra realidad, de una manera más estática, por supuesto, pero en una parte del mundo que no conocía y que me fascinaba”.

De esta manera, dejó el norte italiano y tras un viaje de casi 4 mil kilómetros llegó al Círculo Polar Ártico, a una pequeña localidad de 28 habitantes, en donde el supermercado más cercano está a 40 kilómetros y el hospital a 321 km.

“En invierno, había vientos de 120 km/h y hielo por todas partes, por lo que es difícil moverse”, afirmó Miozzo, señalando que los lugareños intentar ir a comprar al súper cada dos semanas, siempre cuando las condiciones climáticas lo permitan.

“Sabía que me dirigía a un lugar muy, muy aislado, me habían advertido. Sabía que era extremo y sabía que estaba en la tundra ártica, pero nunca había estado en Noruega”, indicó.

Y tras llegar, debió enfrentarse a otra experiencia que nunca había vivido: las noches polares. Al respecto, relató que “fue una experiencia increíble, vivir dos meses completamente en la oscuridad. No fue perturbador, de hecho, es más difícil vivir con la luz”.

Después vivió el proceso contrario, luz solar durante las 24 horas del día. “No hay puesta de sol durante dos meses y el cuerpo no acepta que es de noche cuando sale el sol, por lo que es más difícil dormir. Pero aparte de eso, no es molesto; de hecho, es una hermosa forma de vida”, expresó.

Valentina Miozzo señaló que la experiencia de estar en el Ártico le enseño una valiosa lección.

“Cuando fui a países cálidos, tomas energía del exterior, de otros, del clima, de la atmósfera. Estás interactuando con otras personas y está el sol. Cuando te encuentras en un lugar como este, completamente aislado, lo que aprendes a hacer es encontrar energía en ti mismo. Y es un descubrimiento asombroso, especialmente cuando no hay luz durante dos meses y necesitas despertarte”, resaltó.

Además, aseguró que Kongsfjord es un lugar único en el mundo, apuntando que “el clima, la luz, la oscuridad, todo es diferente. Aquí, es una tundra real. Los árboles no crecen, es un paisaje realmente salvaje. Tenemos zorros rojos y árticos, y renos por todas partes”.

“Hay ballenas, delfines, orcas y muchas aves marinas; es conocido por su observación de aves. Y hay focas, que son hermosa”, añadió.

Cabe mencionar que dicha localidad estaba libre de covid, sin registrarse ningún caso durante la pandemia. “No usé una mascarilla durante siete meses”, puntualizó.

Valentina Miozzo terminó su trabajo hace dos meses, pero fue tanto lo que le gustó el lugar, que alquiló una casa y sigue viviendo allí, aunque ahora realizará otro viaje.

Junto a Eugenia, otra joven italiana que llegó a trabajar a dicha ciudad, compraron un automóvil e irán al ultra remoto archipiélago de Svalbard, el asentamiento habitado más septentrional del planeta durante todo el año y que está a mil kilómetros al sur del Polo Norte, en un lugar donde los humanos conviven con los osos polares.

Y tras esto, viajarán finalmente a las islas Lofoten, en donde también trabajarán en una casa de huéspedes.