Cómo decir las cosas a sus compañeros de trabajo

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¿Es de esas personas que no sabe cómo decir las cosas? ¿Sabe cómo enfrentar a sus compañeros de trabajo o jefe? ¿Conoce algún método para conversar temas complicados de la forma más efectiva y adecuada posible?Existe una modalidad llamada “Uno a Uno”, la que consiste en una forma asertiva de conversar y decir las cosas en el momento correcto y de la mejor forma posible.

Ésta es propuesta por Jorge F.Méndez, Life Sucess Coach y Director de Grupo Fidelizando Consultores, quien asegura que en las organizaciones en general no se hacen cargo del tema de las comunicaciones.

“Cuando uno entra a procesos de selección naturales como sicológicos y entrevistas con la jefatura, se les da una inducción de productos que venden o técnica para que la persona esté capacitada con lo que va a hacer, se le presenta el staff, la organización, pero en ningún caso se le entrega una inducción comunicaciones, no nos entregan herramientas ni metodologías sobre cómo comunicar, escuchar, liderar ni negociar, porque asumen que lo traes contigo y no lo tendrás que aprender”, dice.

Para solucionar esto, cuenta que su método se basa en cómo dices las cosas, en la comunicación transversal y para esto hay ocho pasos que invitan a crear una forma amena, agradable y afectiva de decir las cosas a quienes me importan.

Éste se ha probado en algunas empresas y organizaciones en Chile, y asegura que los últimos cinco años, los head hunters valorizan mucho más las competencias relacionadas a lo humano más que lo técnico. “Antes era potente la experiencia y hoy también es importante, pero también es relevante que sepan influir y confluir con otras personas y llegar a puntos de acuerdo, que hagan las cosas y haya una declaración de principios”.

Agrega que en términos simples, todo consiste en “frases particulares y formas particulares de transmitir la información que yo siento y quiero o puedo transmitir a una persona”.

¿Cómo cuáles? “Una forma es decirle primero una cosa que no me gusta y terminar con lo que sí me gusta, además se debe hablar de un dominio a la vez. Por último, se debe enfatizar en que la intención de decir esas cosas son relacionadas al cariño hacia el otro, por ejemplo ´si me permito decirte esto, es porque al menos tengo un grado de estima contigo, sólo porque me importas´”.

Los 8 pasos

Aparecen en el libro de Jorge F. Méndez , “¿Cómo decir las cosas y no matarte ni matarme en el intento?”

1.- Indicar el día , lugar, hora de inicio y el término a tratar. Se debe Hacer con cariño y jamás a través de un mail y si el otro no está dispuesto a conversar, se debe perseverar. Se debe preguntar y no de forma imperativa, por ejemplo decir: ¿te parece que nos reunamos mañana? Además se debe elegir un lugar íntimo e informar de qué se hablará.

2.- El día F (feedback). Si se hablará en la oficina, es mejor sentarse a su lado y andar sin rodeos.

3.- Tema y Autoevaluación. Se puede preguntar ¿quieres saber cómo te evalúas (sientes, ves…) del 1 al 7 respecto al tema que conversaremos? El objetivo de esta pregunta es que el invitado hablará y eso alivia y al escuchar la respuesta, permite saber si consciente o no del problema del que se está tratando. En caso de que responda con la nota máxima, es por dos razones. No logra ver su problema o  bien no quiere hablar del tema. Frente a ello responder “Me parece bien que te evalúes con nota máxima, en ese caso no tengo nada que decir por ahora, te agradezco hayas respondido a mi invitación”

4.- Sondeo de interés. Ahora vienen las “preguntas filtros”, las que sirven además para chequear la disposición de escucha del otro. Se deben preguntar cosas como ¿Te gustaría escuchar cuál es mi punto de vista sobre el tema (tu conducta, tu comportamiento o cuál es la nota que yo te pondría)?. Si la respuesta es sí, puedes avanzar al siguiente paso y si la respuesta es no, agradecerás gentilmente su tiempo y pondrás fin a la conversación de buena forma,

5.- Feedback rojo. El gran desafío en este punto es decir simple y objetivamente lo que piensas. Evita juzgar, suponer, apreciar, no decir que es una “crítica constructiva”, ya que inmediatamente quedará enganchado con la palabra “crítica”.

6.- Escucha y Feddback azul.  Se puede comenzar haciendo sólo una pregunta: ¿Qué te parece esto que te digo?. Ahora te toca escuchar, sin interrumpir, sin juzgar, sin aconsejar, con toda tu atención, descubriendo sus reales intenciones de construcción futura en la relación, su toma de consciencia de lo que acaba de escuchar, su autoreconocimiento y el impacto de tus palabras.

7.- Oferta. Realizar una sola pregunta: ¿Quiero saber si puedo ser útil con respecto a lo que hemos conversado?.

8.- Candado. Si no se pone final a la conversación, todo quedará en el aire, por lo que se rescata la promesa del invitado y se pone plazo para cumplirla. Además al final se agradece la conversación.

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