Cuatro señales para no contratar a un aspirante

Por

1.- Llegar tarde a la cita: Es posible que quien llegue tarde a una entrevista de trabajo, lo haga como empleado de la empresa. Siempre hay imprevistos, pero cuando sucede hay que dar una respuesta convincente. No se vale echarle la culpa al tránsito o no encontrar un lugar para estacionarse.

 

2.- Desinterés: Si el aspirante no presenta mayor interés por la empresa en la que quiere trabajar, es una mala señal. El problema crece si sólo cuestiona puntos que lo beneficien: salario, vacaciones, lugar de estacionamiento o apoyo de comedor. Es importante proponer y ser proactivo, imponer agenda y proyectos. Ser creativo.

 

3.- Falta de entusiasmo: Si el interesado no habla de su experiencia o lo hace con desgano, es una muestra negativa de su comportamiento. Puede ser que no tenga mucho “vuelo” en el mundo laboral, pero las ganas siempre deben mostrarse, es el primer paso para crecer como individuo y profesional.

 

4.- Sólo habla del salario: Si bien todo trabajo debe ser compensado, es indispensable que éste se gane en el campo laboral. El aspirante debe estar motivado por crecer dentro de una empresa y hacer que su nombre sea reconocido. Si un postulante sólo muestra interés por el dinero, es posible que los “billetes” sean su única motivación.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo