Emprendimientos de subsistencia

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En el último siglo, los cambios experimentados, desde internet, pasando por las redes sociales y la automatización, en el mundo, han alcanzado una vertiginosidad insospechada, a causa de su magnitud, de la rápidez creciente con que se suceden y a la forma como afectan la vida de los diversos grupos humanos. Entre dichos cambios esta la tecnología y la automatización, que siendo herramientas poderosas para aquellos que las hacen suyas, contribuyen también al aislamiento y el desamparo de los sectores que son marginados de las mismas.

 

Es importante entender, en este contexto, que el motor del emprendimiento de menor escala, vale decir fundamentalmente  el trabajador independiente, la micro y pequeña empresa tienen como foco, antes que nada, la generación del propio empleo y no las utilidades del accionista. Comprender esto es fundamental para su correcto análisis y consecuente propuesta de políticas salariales, así cómo también, de fomento a las mismas. Es así como el emprendedor tomará las decisiones que hagan, como primera prioridad, posible generarse su propio ingreso, por precario que este sea. Luego, al lograr la generación del propio ingreso, estableciendo como primera meta que este alcance, al menos, el salario mínimo, el emprendedor de pequeños negocios evaluará la posibilidad de generar empleo para sus hijos, parientes y vecinos.Esto destaca el rol protagónico y central de la microempresa en las economías locales. Por lo tanto es esencial que el fomento productivo tienda al fortalecimiento de los emprendimientos más pequeños. El emprendimiento presenta fotalezas y debilidades, sin importar el tamaño que este tenga. Para poder elaborar políticas realistas que potencien los emprendimientos de menor escala me centraré en sus debilidades, sin por ello restar ningún mérito a sus capacidades, que son muchas, y entre ellas destacan la flexibilidad frente a un entorno cambiante, y sus bajos costos fijos, que muchas veces pasan por la disminución del propio salario, inclusive bajo el salario mínimo.

 

 

Características de los pequeños emprendimientos

 

  • No son una imagen en miniatura de una empresa mayor.

 

 

  • Presentan diferencias estructurales de gran importancia; tales como, bajos niveles de capital de trabajo, productividad y tecnología.

 

 

  • Bajos niveles de ingresos, de productividad y de nivel tecnológico.

 

  • Los problemas de operación se relacionan directamente con la capacidad productiva, la cual se ve limitada en la pequeña empresa por aspectos físicos de la planta e instalaciones, y la precariedad de las maquinarias y los métodos utilizados.

 

  • Escasos volúmenes de capital y de inversión.

 

  • El propietario-gerente administra y mantiene el control total sobre todos los aspectos de la empresa.

 

En las pequeñas empresas, el propietario es también quién administra y mantiene el control total sobre todos los aspectos de la empresa. Estas, también se caracterizan por el uso de mano de obra familiar, lo que muchas veces resulta en conflictos interpersonales que dificultan la solución de los problemas.

 

 

Ventas insuficientes


Las pequeñas empresas presentan serios problemas relacionados con la distribución, por los excesivos costos que estos implican dado los bajos volúmenes de compra y venta que manejan. Además, acceden a centros de almacenamiento que manejan procesos deficientes en recolección, transporte y almacenamiento.

 

El diagnóstico podría continuar, pero baste con señalar que las características recién expuestas nos podrían guiar, equivocadamente, a la aseveración “si no pueden competir en el libre mercado, que quiebren”. Dicha aseveración peca de liviandad, puesto que, incluso desde la óptica de la gran empresa, las MyPES son indispensables, por su rol de generadoras de empleo con su consecuente efecto en la demanda agregada.

 

Entonces aparece como fundamental la necesidad de crear un entorno que les permita mayores oportunidades reales. Es en este contexto  la equidad debe pasar de ser una palabra de buena crianza a ser una realidad.

 

Es nuestro deber ético y moral desarrollar políticas públicas, incluyendo las salariales, que den soluciones reales a este importante sector de nuestra economía. Dichas soluciones deben incorporarlas a los beneficios sociales, sin por ellos hacerlas inviables.

 

 

Goran Ahumada Theoduloz

Director Área Emprendimiento Desafío Levantemos Chile

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