Seis tipos de jefes ¿reconoces a alguno?

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Es verdad, no existen personas perfectas, claro, ni menos jefes ideales, pero hay ocasiones en las que quien está a la cabeza de un equipo de trabajo está muy alejado de lo que es el concepto de buen líder.

La especialista en recursos humanos Sonia Muriel en su artículo ¿Qué tipo de jefe tóxico conoces? reveló que existen los siguientes tipos:

 

1. El Jefe Veleta: cambia de decisión según la dirección del aire, contexto, persona o tema en cuestión. Es imposible que piense lo mismo si le preguntas varias veces por un tema y no recuerda lo que dijo ni lo que pensaba.

 

2. Paternalista: trata a sus empleados como hijos. Es muy querido pero no ayuda a desarrollar la autonomía, proactividad y desarrollo profesional de las personas que cobija.

 

3. Ventilador: tiene una habilidad innata para dispersar las responsabilidades, problemas y malos resultados entre todos los que le rodean. Siempre encuentra un chivo expiatorio cuando mete la pata.

 

4. Vividor: se mueve como un parásito del trabajo ajeno. Su jornada consiste en asistir a reuniones y hacer que parezca que está laborando.

 

5. Jekyll y Hyde: puede pasar de ser el jefe más encantador del mundo, quien se sabe la fecha de cumpleaños de sus empleados, a una persona perversa que vocifera y genera miedo.

 

6. Peter Pan: vive en un mundo de fantasía. Es posible que en los pasillos se libre una verdadera batalla campal, pero cuando le preguntan cómo van las cosas, responde: “Todo va genial” y “la gente es feliz”.

 

 

Cuando tienes la mala suerte de tener a algunos de estos jefes, la conversación o la negociación con él puede ser algo complicada. Por ello, aquí van los siguientes tips para lograrlo:

 

 

  • Conversa con tu jefe o superior

Haz una cita, dile cómo te sientes y lo importante que es recibir retroalimentación de su parte. Evitar el tono de reclamo.

 

 

  • Reúne pruebas

Si él considera que no haces bien tus tareas, elabora un informe o estatus semanal acerca de todas tus actividades y metas cumplidas.

 

 

  • Nada personal

Cuando haya comentarios negativos, busca un espacio para mostrarle tus logros. Separa las emociones del trabajo ¡No te tomes nada personal!

 

 

  • ¿Renunciar?

Evalúa si tu puesto responde a tus metas profesionales, eco­nómi­cas y per­sonales. Analiza: si la relación laboral es mala, quizás es mejor renunciar.

 

 

 

Fuente: Publimetro México.

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