Columna Ruvix: Endeudamiento responsable

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Previo al sorteo de un gran premio de azar, que se ha acumulado en reiteradas ocasiones como el Kino o el Loto, es habitual encontrarnos en los noticieros centrales con la típica entrevista a la gente que hace la cola para comprar su número

 

¿Que es lo que haría con el dinero si se gana el premio? La mayoría de las veces, la respuesta es “pagaría mis deudas y las de mi familia”. Si uno hace esta encuesta a sus cercanos, es muy probable que la respuesta se repita.

 

En general asociamos la deuda a algo negativo y queremos librarnos de ella como sea, pero pocas veces tomamos conciencia que el tener deudas en el momento actual, es el resultado de comprar bienes de elevado valor, financiar imprevistos y darnos gustos en el pasado, que sin el acceso al crédito hubiese sido imposible lograrlo.

 

Por lo tanto, es importante destacar que existe deuda buena y deuda mala, la que dependerá en gran medida de las tasas de interés a las cuales podamos acceder y del total de deuda que contraemos con diferentes instituciones financieras.

 

Por lo tanto, lo importante en materia de financiamiento, al igual que en todo lo relacionado con el dinero, es educar a las personas a como endeudarse correctamente.

 

Es muy importante tener conocimiento de cuáles son los niveles aceptables de deuda en créditos de consumo e hipotecario, en donde siempre la medición será en relación a los niveles de ingreso que obtengamos.

 

En el caso de créditos de consumo, no se debería superar las 7 veces el ingreso mensual, por lo tanto, si una familia obtiene ingresos por $1.000.000, el máximo de deuda debería ser de $7.000.000.

 

Adicionalmente, este tipo de deuda debe tener una “duración” (en cuantas cuotas se paga el crédito), por el mismo espacio de tiempo en que el bien sea utilizado. En consecuencia, si nos endeudamos para comprar un auto que lo usaremos por varios años, el crédito puede ser extendido sin ningún problema en 24 o 36 cuotas por ejemplo.

 

Por el contrario, un paquete de viaje al Caribe de una semana, o la compra mensual del supermercado, no debería ser financiada con créditos y en el caso de que así sea, no deben superen los 3 meses, ya que estos bienes serán usados en un corto período de tiempo.

 

En el caso de los créditos hipotecarios, el máximo de deuda disponible a la cual puede acceder una persona es de entre 40 a 50 veces su ingreso mensual. Por lo tanto, si una familia obtiene un ingreso de $1.000.000, podría adquirir una propiedad con crédito hipotecario por $40.000.000 o $50.000.000. En este caso, juega un papel muy importante si la persona que pide el crédito tiene además otros bienes o créditos de consumo, que pueden darle la posibilidad de acceder a más o menos financiamiento respectivamente.

 

Si cumplimos con estos niveles de deuda, las tasas de financiamiento serán mucho más atractivas y tendremos mayores posibilidades de negociar con los bancos. Adicionalmente, será muy importante conocer cuáles son las tasas de interés razonables a conseguir y que aspectos se deben tener en cuenta al momento de pedir un crédito, materia que abordaremos en próximas columnas.

 

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Por Sergio Tricio, gerente general de Ruvix

  

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