Columna de Economía para Todos: "El TPP explicado #ConManzanitas"

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El lunes 5 de octubre, doce países cerraron las negociaciones de lo que se denomina “el tratado de libre comercio más grande de la historia”. Acuerdo Transpacífico, más conocido como TPP, es un tratado donde participan las economías que aportan el 40% de la producción de bienes y servicios del mundo. Sin embargo poco conocemos de ello.

 

Las negociaciones, que se prolongaron por más de cinco años, han sido secretas y con escasa participación de la sociedad civil, y todo lo que hoy se sabe de este acuerdo es gracias a pocas filtraciones poco alentadoras para diversos grupos de interés. Es así como resulta importante explicar en qué consiste este acuerdo y los potenciales efectos para Chile. #ConManzanitas, como siempre.

El TPP es un tratado de libre comercio multilateral, suscrito por doce países con salida soberana al Océano Pacífico. Éstos son: Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. Este es un acuerdo que busca rebajar y/o eliminar impuestos a la exportación e importación de productos entre estos países. Sin embargo, como requisitos de esta liberación comercial se busca establecer reglas comunes en materia de propiedad intelectual, estándares de derecho laboral y ambiental, entre otras materias ligadas a inversiones de bancos y compras del Estado.

Imagine que Chile produce y exporta celulosa a Estados Unidos. Éste está dispuesto a comprar la celulosa de nuestro país, siempre y cuando se cumplan ciertas normas sanitarias en la producción. Chile acepta las condiciones, pero a la vez solicita que la nación del norte cumpla normas sanitarias específicas al momento de elaborar productos derivados a partir de la celulosa chilena. Sólo así están dispuestos a comercializar.

A la fecha Chile mantiene 22 acuerdos comerciales: 20 tratados de libre comercio y 2 acuerdos de asociación económica. Antes del TPP ya mantenía tratados con los 12 países del acuerdo. No obstante, el TPP profundiza en materias que no se habían abordado previamente. La teoría económica sugiere que, a modo de ejemplo, Chile debería producir cobre y luego intercambiar los excedentes a China a cambio de arroz. Obtendría más cobre y arroz que en el caso de que Chile dedicara la mitad de sus trabajadores a la producción de cobre y la mitad a la producción de arroz. Sin embargo la realidad resulta más compleja que la teoría.

EEUU inicialmente pretendía que los países del TPP establecieran un mínimo de 12 años para patentes de propiedad intelectual en investigación y desarrollo de medicamentos. Esto implica que un medicamento no podría contar con “genéricos” durante esos 12 años. En Chile ese plazo es de 5 años. Chile logró negociar que no modificará esta legislación. Sin este resultado los costos en el área de salud pública y precios en farmacias habrían aumentando. En otra materia, Estados Unidos actualmente prohíbe de forma severa la violación a derechos de propiedad intelectual y descargas gratuitas. Dada esta legislación es que aplicaciones como iTunes, Spotify o Netflix tienen éxito, dado que la piratería y descarga ilegal es un delito severamente condenado y sancionado. Así, el país norteamericano exige que los miembros del TPP adopten medidas similares. Tras el TPP, en Chile se podría ver reducido el flujo de descargas gratuitas de contenido audio y visual.

En el plano netamente económico, debemos contextualizar el comercio exterior de Chile. La mitad de nuestras exportaciones se concentran en Asia. Nuestro principal cliente es China, seguido muy por debajo por Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Brasil. De estos cinco países, dos formarían parte del TPP: Estados Unidos y Japón. Por el lado de las importaciones se da una situación contraria. La mitad de nuestras compras provienen de países de América. Nuestro principal proveedor es Estados Unidos, seguido muy de cerca por el gigante asiático. Ya en menores cuantías nos proveen Brasil, Argentina y Alemania. De estos cinco países sólo uno está contemplado en el TPP: Estados Unidos. Es así como el TPP pareciera beneficiar a Chile mayormente por el lado de las exportaciones que de las importaciones.

El TPP resulta estratégicamente óptimo por el lado de las exportaciones, pero no tanto por las importaciones. Los beneficios serían auspiciosos por el lado de las utilidades y salarios, más que por una reducción de precios. Además los escasos antecedentes conocidos sobre el TPP establecen cambios regulatorios que podrían afectar la libertad y acceso a productos con propiedad intelectual. Aquello sería nocivo para los consumidores.

 

Es así como los beneficios parecieran ser más auspiciosos para las empresas y no tanto para los consumidores. Con el tiempo sabremos si esto es así. Por lo pronto el TPP debe ser aprobado y ratificado por el Congreso Nacional, trámite que se prevé para el año legislativo 2016. Existe consenso en que el comercio internacional genera mayor bienestar para los países. Sin embargo, cuando el bienestar no es bien distribuido, aquellos beneficios sólo los percibe una minoría.

 

 

 

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Matías Godoy Mercado

Director de Economía para todos – www.economiatodos.cl

 

 

 

 

 

 

 

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