Columna Economía para Todos: "¿Cómo nos afecta la baja del cobre?"

Por

El menor precio desde 2003. El cobre, la principal exportación de Chile, sigue su caída libre y cada vez son más profundos los pisos mínimos que logra. Los expertos en economía y finanzas saben que esto no es bueno para la economía. Casi por osmosis, las personas también. No obstante resulta importante definir cómo nos afecta a las personas la caída en el precio del metal rojo, dado que en economía está todo conectado. Con manzanitas, he aquí un análisis.

 

La mitad de las exportaciones de Chile corresponden a cobre. Sí, la mitad. Esto a pesar de que la producción de cobre sólo representa un 10,8% de la producción de bienes y servicios totales que se realiza en Chile año a año. Nuestro país es el que más produce cobre de mina en el mundo, totalizando un tercio de la producción del planeta. Dado esto es que 5 de las 10 minas más grandes del mundo se encuentran en Chile: Escondida, Codelco Norte, Collahuasi, El Teniente y Los Pelambres. La mitad de este cobre lo compra Asia. China nos compra el 38% del cobre y Japón el 12% restante. China es el comprador del 80% del cobre transado en el mundo. Así se puede concluir que el gigante asiático determina el precio del cobre, además de las cantidades que se vendan.

 

Si Chile deja de vender cobre (o vende cobre a menor precio que antes) eso genera una disminución de riquezas para diferentes agentes. El primero es el Gobierno, dado que $3 de cada $10 pesos de ingresos fiscales corresponden al cobre. La menor recaudación fiscal del Gobierno genera menor gasto público, los que se vieron reflejados en la Ley de Presupuesto para el 2016. El Gobierno debió sincerar que la gratuidad en la educación no sería financiada al nivel prometido inicialmente, así como la construcción de algunos hospitales públicos, entre otras cosas.

 

Por otro lado la menor venta de cobre genera menores ingresos y desempleo. Como no nos compran tanto como antes (y a menor precio) no existen incentivos a producir lo mismo que años pasados. ¿Pues quién comprará? Ante esta problemática las mineras deciden reducir su producción, lo que se traduce en menor demanda por empleo. Usted puede notar eso viendo las olas de despidos que ha efectuado Codelco y otras mineras privadas.

 

Finalmente la caída en el precio del cobre impulsa al alza el precio del dólar. Dado que ingresan menos dólares al país, producto de la menor venta del metal rojo, el precio de la moneda norteamericana se vuelve más escasa y por ende se encarece. Esto genera el alza de precios de diversos bienes de consumo, dado que Chile compra petróleo y alimentos valuados en dólares al exterior. Así la caída del precio del cobre termina encareciendo el precio de otros bienes, socavando bienestar de los consumidores.

 

Al final del día las consecuencias de un menor precio en el cobre se pueden resumir en: menos obras públicas, menos empleo y productos más caros. Una combinación nociva para las personas, la cual se prevé que recién mejorará en 2017. Se acabó el boom del cobre. Al menos hasta nuevo aviso. Resulta vital comprender que eso no sólo afecta al norte de Chile o a las personas del rubro. Es un problema país y resulta vital tomar decisiones de consumo e inversión coherentes con este inconveniente presente.

 

Imagen foto_00000001

Por Matías Godoy

Director de www.economiaparatodos.cl

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo