Pausas laborales ayudan a enfrentar el estrés y cansancio de la última etapa del año

Por

Seguramente ya lo siente como una pesada mochila que carga sobre su espalda, pero sólo 15 minutos de gimnasia pueden marcar un cambio de ánimo en el trabajo, especialmente en esta etapa del año, cuando el cansancio y estrés se revelan en contracturas musculares, lesiones como tendinitis, accidentes laborales, licencias médicas, ausentismo, distracciones y menor productividad.

 

Para enfrentar estos males, las pausas laborales de gimnasia en el puesto de trabajo son una modalidad que se está aplicando en empresas con labores tan estresantes como call center y retail.

 

Otoniel Herrera, profesor de educación física y personal trainer aplica este sistema con actividades orientadas a fortalecer la musculatura, sumando en esta última etapa del año ejercicios destinados a la relajación como masajes en el cuello y hombros entre compañeros de trabajo, y ejercicios de respiración.

 

“Cuando realizamos ejercicios de respiración guiada pido a las jefaturas que haya silencio y ponemos música New Age. La elongación también conduce a la relajación, y la usamos mucho en esta época cuando las personas están más estresadas con balances y sus compromisos personales, y cansadas por la actividad laboral del año”, explica el profesional.

 

Por su parte, Mario Becerra, gerente general de GrupoExpro, donde las gimnasias de pausa se realizan tres veces a la semana, con una duración de 15 a 20 minutos cada día afirma que “hemos visto que luego de los ejercicios se produce un inmediato cambio de ánimo en las personas: conversan más, se ríen, manifiestan más ganas y energía para trabajar, sienten liberación del estrés, lo que es fundamental para sobrellevar esta etapa del año en que muchos ya esperan las vacaciones”.

 

Según Herrera, realizar ejercicios en el trabajo tiene efectos físicos para combatir el estrés y cansancio. “Habitualmente las personas trabajan en una misma posición durante el año. La mayoría frente al computador, sin apoyar la espalda, encorvado hacia delante, lo que produce un acortamiento del músculo abdominal, hombros caídos, problemas en la espalda baja e incluso en los músculos de los glúteos. Cuando hacemos gimnasias de pausa elongamos y estiramos la musculatura, llevando sangre a las zonas que están contraídas. Esto aumenta la llegada de oxígeno y nutrientes al músculo, y cuando se deja de hacer el ejercicio, se relaja. Es lo mismo que ocurre cuando hacemos masajes, pues llevamos sangre a la musculatura para luego producir relajación”, explica.

 

En cuanto al efecto sicológico, Herrera agrega que se pone énfasis en ejercicios que sean agradables para las personas, con música que va desde Vangelis hasta Bruno Mars según el tipo de gimnasia, pues el cerebro libera endorfinas generando sensación de bienestar y felicidad en pleno espacio de trabajo.

 

 

DP/PCP

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo