Columna de Matías Godoy: "El costo de la gratuidad"

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9,3 billones de pesos. Eso es lo que gastará el Gobierno en el Ministerio de Educación durante el año 2016.

 

Un 9,1% más de lo presupuestado y gastado en 2015. Un aumento porcentual en el gasto que resulta ser el doble del aumento en el presupuesto general del Estado. Un esfuerzo para el comienzo de la implementación de la principal reforma impulsada por el gobierno de turno: la gratuidad en la educación.

 

Y es que, a pesar de la desaceleración económica, la entrada en vigencia de la Reforma Tributaria ha generado recursos para la puesta en marcha de la gratuidad. Una gratuidad que no ha estado exenta de críticas. Diputados de oposición acusaron inconstitucionalidad en el presupuesto de educación, aludiendo que sólo beneficiaría a universidades del Consejo de Rectores. Al respecto el Tribunal Constitucional acogió el requerimiento, obligando al Gobierno a tramitar una ley corta que reordenaba las glosas de la partida “Ministerio de Educación” de la Ley de Presupuesto. A través de aumento de becas y reordenamientos presupuestarios, el Gobierno decidió ampliar el beneficio a universidades privadas que cumplan con requisitos del Estado.

 

Al final del día la conclusión es que nada es gratis, la gratuidad tendrá un costo. Debatido, denunciado y modificado. Un costo que deberá asumir el Estado. ¿Cuánto? Aun es incierto. Lo único certero es lo que finalmente el Estado ha decidido invertir en 2016 para el inicio de esta reforma.

 

El año 2014 los ingresos tributarios del Gobierno fueron de 30.571.365 millones de pesos. El 80% de esos ingresos correspondieron a impuestos y tan solo un 4% al aporte del Codelco.

 

Considerando esto se tiene que 7,2 billones de pesos serán destinados a financiar la educación en Chile y otorgar educación gratuita a alumnos provenientes del 50% de familias más vulnerables del país. Un 23% del presupuesto total del Estado. Un 4,8% del valor de la producción interna de bienes y servicios.

 

De estos recursos 4,3 billones de pesos serán destinados a financiar la gratuidad en la educación básica y media, mientras que 1,8 billones de pesos irán a financiar la gratuidad en la educación superior. De cada 100 pesos que gaste el Ministerio de Educación, 43 serán para financiar gratuidad escolar y 19 pesos para solventar la gratuidad en universidades, centros de formación técnica e institutos profesionales que adhieran a esta medida.    

 

Sin embargo el año 2009 los ingresos fiscales fueron de 18 billones de pesos. Bajo un escenario de recaudación similar la gratuidad para los alumnos del 50% de hogares más vulnerable de Chile alcanzaría el 40% de los ingresos totales del país. En aquel año el Gobierno gastó 22,8% más de lo ingresado.

 

Así las preguntas que surgen son: ¿Cuánto será el costo futuro de brindar gratuidad en educación para todos? ¿Cuánto porcentaje será de los ingresos fiscales totales? ¿Alcanzará con los recursos de la Reforma Tributaria? ¿Qué pasará cuando una nueva crisis económica azote a Chile y el Mundo?

 

A priori el panorama no es muy alentador. Cumplir con la gratuidad en educación puede llegar a pesar el 80% de los ingresos totales del Estado, bajo un escenario de recaudación similar al de la crisis subprime. Ante ello el Estado deberá utilizar deuda o subir más las tasas de impuestos. Lo concreto es que hoy aparentemente están los recursos para financiar la gratuidad. Pero ¿Y más adelante? Sólo el tiempo lo dirá.

 

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Matías Godoy

Fundador de Economía Para Todos

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