El aporte a la Tierra de las "empresas B"

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Camila Albertini

 

86 compañías se han certificado en Chile como “Empresa B” desde que el organismo encargado llegó en 2012, pero a nivel mundial van más de 1.700. Pero, ¿qué significa esto? Una redefinición del éxito.

 

“Buscamos que el ADN de la economía incluya las dimensiones sociales y ambientales”, complementa Tomás Gueneau, director ejecutivo de Sistema B Chile, organismo encargado en Chile de evaluar a las compañías.

 

Si bien al llegar a Chile la mayoría de las empresas que acudieron a Sistema B fueron emprendimientos, Gueneau señala que de a poco se ha vuelto común que grandes compañías busquen reorientar su cultura y objetivos.

 

Eso sí, Gueneau aclara que “siempre van a haber actores que quieran lavar la imagen y parecer lo que no son, pero lo que buscamos es un marco de trabajo y referencia bien preciso y estricto”.

 

En cuanto a los desafíos que se enfrentan, el representante de Sistema B asegura que aun “hay mucho por hacer” y que “toda empresa, de cualquier rubro, no la tiene fácil”.

 

 

  • Algramo: “nos hacemos cargo del impuesto a la pobreza”

 

Una empresa que nació como un emprendimiento es Algramo, la cual se dedica a la venta por granel. Salvador Achondo, CTO y co fundador explica que su objetivo es eliminar, lo que ellos llaman, el “impuesto a la pobreza”, el cual es invisible y se aplica a familias de escasos recursos, ya que “manejan un presupuesto diario que los obliga a comprar en pequeños formatos sin planificación”, explica.

 

La forma en que Algramo aporta positivamente a la Tierra está dividida según el impacto: social, por hacerse cargo del impuesto a la pobreza; ambiental, porque los envases de la empresas son retornables, por lo que se compra sólo la primera vez y luego es reutilizable; económico, por “ser una empresa, no una fundación, es decir que el negocio se pueda sustentar”, explica Achondo.

 

Algramo comenzó con 20 almacenes a modo piloto en 2013 y este año ya van 530, además, ya están expandiéndose a Colombia, donde instalaron 120 almacenes de prueba.

 

 

  • Natura: “Entregamos alternativas de consumo sostenible”

 

Natura es conocida por sus cosméticos naturales, pero esta empresa B es una compañía brasileña que se certificó en 2014 y cuenta con ventas en varios países del continente, Europa y Australia y, desde 2004, está abierta en la bolsa de su país de origen.

 

“Es posible ser una empresa de gran tamaño (…) conyugando aspectos sociales y ambientales (además de los económicos) a las decisiones de negocios”, explica Lucía Martínez, gerente de sustentabilidad y asuntos corporativos de Natura.

 

Desde la compañía, explican que la consigan de su negocio es el respeto por los recursos naturales.

 

Entre los impactos positivos del modelo de negocios de Natura se encuentra el hecho de no vender directamente en tiendas propias, sino que a través de consultoras, quienes, de forma paralela a sus labores, pueden generar un ingreso extra.

 

Por el lado de las comunidades, desde donde extraen los productos, la empresa inauguró el Ecoparque (planta productiva en la Amazonía) a fin de evitar traslados innecesarios.

 

 

  • Impresión Uno: “Nos hacemos cargo de los deshechos”

 

Esta compañía (dedicada a mejorar la eficiencia de compras tecnológicas, entre otros servicios), adoptó un modelo empresarial que va más allá de la economía especulativa al certificarse en 2013.

 

Víctor Gavidia, gerente general, explica que, en el ámbito social, “ayudamos a reducir la brecha tecnológica, dando acceso a la tecnología computacional” a las empresas y a ONG que impacten en niños y jóvenes en riesgo social.

En términos ambientales, la compañía asegura hacerse cargo de los desechos tecnológicos propios y de los clientes para la reutilización.

 

 

  • H&M: Recicla todo lo que no utilices

 

Una industria con gran impacto social y ambiental es la textil. Desde la producción de materias primas hasta el uso de las prendas. Si bien H&M no está certificada como empresa B, no implica que no haya desarrollado una serie de políticas para hacer su negocio sostenible.

 

Sólo en 2015 recolectaron 12 mil toneladas de ropa para reciclaje. Además, 31% del algodón que utiliza la marca proviene de fuentes sostenibles. Por otro lado, la electricidad renovable del consumo total alcanza un 78%.

 

Para este Día de la Tierra, organizaron la semana de reciclaje, en la que puedes acudir a las tiendas y reciclar todas las prendas que ya no utilices.

 

En términos de producción, la empresa asegura que se priorizan tres tipos de materiales: orgánicos, reciclados o de tencel (fibra biodegradable). Además, para su distribución, H&M no utiliza avión “a no ser que no haya otro medio de transporte posible, ya que es el más contaminante”

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