Ruta Kaweskar: así es la travesía por los imponentes Campos de Hielo en el sur del país

Por

 

Christian Monzón

 

“¡Wakey wakey!”. Son cerca de las 08:00 horas y los cantos de pajaritos se escuchan en cada una de las habitaciones del Skorpìos III, mientras una voz nos invita a despertar y tomar desayuno en el comedor de la nave. Todo esto mientras en las afueras, imponentes glaciares y bellos escenarios naturales acompañan la travesía del barco por la llamada Ruta Kaweskar.

 

Con inicio en Puerto Natales, la travesía dura cuatro días en donde se recorren los Campos de Hielo Norte, uno de los mayores tesoros ocultos del país. Y precisamente por ese punto es que uno se siente insignificante ante el impacto que provoca el imponente escenario natural del dicho territorio del sur del país. Esa sensación se siente desde el primer minuto en que la embarcación zarpa para adentrarse por los bellos parajes del fin del mundo.

 

Al interior del Skorpios III, la vida es cómoda, alegre y festiva. Tras el llamado a levantarse uno disfruta de la contundencia del desayuno buffet para luego comenzar a prepararse a una de las varias actividades que se desarrollan durante el día, en donde luchan por ser cada una la más impresionante de la jornada. En primer lugar, aparece el Glaciar Amalia en donde se vive el primer contacto con la grandiosidad de la naturaleza de la zona tras una caminata por la arena y vegetación existente en el área.

 

 

Posteriormente, viene uno de los puntos más tradicionales del crucero: la navegación por el fiordo Calvo. Allí se efectúa la navegación en el Capitán Constantino, nombre en honor al patriarca de la familia Kochifas que fue quien inició las travesías por dicha zona y en donde su hijo Luis capitanea la nave, el cual concluye con el emblemático vaso de whisky con hielo milenario llamado “12 con 30”: el licor de 12 años con el glaciar de 30 mil años. Un espectáculo sobrecogedor que no deja indiferente a nadie, ni a los más pequeños que pueden vivir una experiencia parecida, pero con bebida o jugo.

 

Es que la experiencia es cautivante en todo sentido. Fuera de la nave la naturaleza se encarga de brindar momentos inolvidables en todo minuto. Por ejemplo, llegar al Glaciar Bernal durante el tercer día de navegación conlleva atravesar un sendero de bosque nativo para luego cruzar una laguna de agua del ventisquero. O llegar al glaciar El Brujo, el cual podemos tocar y así sentir la inmensidad de ese muro de hielo que existe hace miles de años.

 

Todo esto es adornado con la presencia de cóndores, delfines, cormoranes, patos vapor y elefantes marinos que son posible de avistar durante la travesía, en donde el clima varía en todo momento: en la mañana puede haber una temperatura agradable, para luego variar a un cielo cubierto con lluvia y vientos superiores a los 80 kilómetros. Por lo mismo se recomienda a quienes piensen aventurarse a navegar en el Skorpios III a que lleven ropa adecuada para la ocasión: impermeables, gorros y zapatillas ideales para realizar trekking.

 

“Es impresionante todo esto. Ya había hecho viajes antes en cruceros pero nada como esto”, afirma Sol mientras disfruta de una cerveza en compañía de su hermana menor Sofía. La joven, una rubia argentina de 20 años, clava sus ojos verdes a la ventana de uno de los dos bares que existen en el Skorpios. “Me ha gustado mucho el viaje, las expediciones a los glaciares y la simpatía de la gente”.

 

Es que una de las claves es que mientras afuera la naturaleza se encarga de recordarte en todo momentos que estás en el fin del mundo, dentro de la nave uno pareciera que esta dentro de la confortabilidad de la casa propia. El personal es preocupado y amigable, con quienes puedes conversar y reír gustosamente en los momentos de tranquilidad. Existe además barra libre lo que provocará la felicidad de quienes buscan disfrutar de una bebida, cerveza o uno de los mayores placeres culpables que existen a bordo: el calafate sour. Preparado con el fruto que da un arbusto típico de la patagonia, la mezcla con pisco, limón, hielo y azúcar flor deja un buen sabor en la boca y además sirve para cumplir con una de las máximas de Punta Arenas: el que consume calafate volverá a dicha zona.

 

Y como no solamente de bebestibles vive el hombre, en cuanto a la alimentación, el Skorpios III no tiene nada que envidiarle a un hotel cinco estrellas. Preparaciones hermosas a la vista y deliciosas para el estómago se sirven día a día en el comedor de la nave. Merluza austral, helado de murta, ostiones, cordero y centollas son parte del menú habitual, mientras que también existe un día chileno especialmente creado para los turistas extranjeros que son amplia mayoría. Empanada de pino y mariscos, además de pebre y cazuela de vacuno son parte de dicho menú. Todo esto acompañado de vinos de producción nacional. Mientras que la última noche se celebra la “fiesta del capitán”, evento de gala que comienza con una cena buffett con los principales platos que se sirven en la patagonía chilena y que culmina con una animada fiesta bailable. A la mañana siguiente, comienza el adiós.

 

En resumen, una experiencia inolvidable que pese a que no es un viaje barato, ya que además del crucero hay que viajar en avión a Punta Arenas y de allí recorrer cerca de tres horas para llegar a Puerto Natales, el dinero gastado vale totalmente la pena. Un escenario natural que no tiene nada que envidiarle al resto del mundo y que provocara sensaciones de asombro en todo momento. Una de las mejores postales que existen a lo largo de esta larga y ancha franja de tierra.

 

 

¿Cómo viajar a la Ruta Kaweskar por los Campos de Hielo Norte?

 

El viaje es realizado exclusivamente por el Skorpios III entre octubre y abril, el cual dura cuatro días y tres noches por un valor que ronda entre los $950 mil a los $2 millones. Además, la travesía cuenta además con la chance de incorporarle un día extra para poder recorrer las Torres del Paine y la cueva del Milodón por poco más de $200 mil, siendo una opción bastante recomendable de realizar para poder observar en vivo a la octava maravilla del mundo.

 

Además, la empresa ofrece otra ruta, llamada Chonos, que lleva hacia la Laguna San Rafael. Para tener mayor información al respecto de los viajes y precios de cada navegación, ingresa a www.skorpios.cl.

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