Las características de un verdadero líder en el trabajo

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“Las principales características de un líder en el ambiente laboral se reflejan en el clima laboral, es decir, se observa y respira en el desempeño de labores de sus colaboradores. Un líder con responsabilidades jerárquicas en una organización es más reconocido por sus habilidades  blandas, su capacidad de persuasión, su empatía, su poder de convencimiento desde la explicación y aceptación que logra en el colaborador. Un líder se legitima por y con sus actos ante un equipo de trabajo”, explica el coordinador académico de Ingeniería Comercial de la Universidad del Pacífico, René Rivera.
 
Un líder es una persona cercana, que es ‘seguido’ por el resto de sus colegas y que, además, tiende a escuchar sus inquietudes. “Es importante tener un buen líder en la empresa, porque genera un clima laboral propicio para el desarrollo del trabajo, ya que éste se relaciona con la competencia del saber hacer del líder/directivo. Un buen líder en el equipo de trabajo motiva a los trabajadores a realizar la tarea. El saber hacer del líder le permite relacionarse con los trabajadores, contribuyendo positivamente en sus comportamientos, su motivación al trabajo, la identidad corporativa y con las tecnologías y máquinas que se ocupan en el desarrollo de la actividad laboral”, indica el especialista en Recursos Humanos.
 
Es relevante hacer la distinción entre jefe y líder en el empleo. No todos los jefes son líderes, ni viceversa. Esto se produce principalmente por las “funciones” que desempeña cada uno. El jefe ocupa la posición jerárquica en la organización y ejerce un liderazgo por esa autoridad que tiene, además de estar enfocado en el resultado, en la producción. En tanto, los líderes tienen otro rol.
 
“Para ser un líder se deben tener habilidades especiales como empatía, liderazgo natural, ser legitimado por sus capacidades, conocimientos y no tan sólo por el cargo o rango que tiene en la organización. Un líder natural, además de manejar determinadas competencias y ser legitimado  por sus subordinados, debe ser extrovertido, responsable, carismático y, por sobre todo, abierto al cambio y a enfrentar nuevas experiencias”, describe el académico.
 
El experto señala que es necesario tener en cuenta que los liderazgos no se deben calificar de acuerdo a las funciones que realice el equipo de trabajo.

 

“En la nueva estructura del liderazgo que privilegia el talento flexible, las organizaciones deben tener la capacidad de poner en funcionamiento estructuras administrativas y jerárquicas capaces de atraer y retener el talento. El nuevo líder debe estar capacitado para el dominio de idiomas y entender expresiones culturales y  opciones personales que la mayoría de las veces, en un mundo globalizado, tienden a ‘quebrar’ paradigmas y prejuicios que van en contra posición al mundo globalizado del trabajo”, apunta.
 
¿Eres un líder?
 
Extrovertido y sociable: Esta habilidad innata requiere que los líderes se aseguren de no ser demasiado asertivos, pues un estudio reveló que los líderes con mucha asertividad eran menos eficaces que los que lo eran en forma moderada.
 
Con inteligencia emocional: Una persona con habilidades y capacidades de la educación formal, con una mente analítica acompañada de una visión que inspira en conjunto con ideas creativas e innovadoras, aun con todos esos atributos, no es un gran líder sin la nteligencia emocional.
 
Empático: El líder siente la necesidad de los demás, le gusta saber qué opinan sus seguidores, además de estar pendiente de ellos. Son reactivos a los juicios de sus colaboradores y les importa que se hable de ellos.
 
Trabajar en equipo: El líder moderno es consciente de que el éxito de la organización depende en gran medida del equipo de trabajo, lo que favorece ambientes laborales donde los colaboradores se enfrenten a nuevos retos que les implique entregar lo mejor de sí mismos y, además, se sientan importantes y orgullosos de la labor que les corresponde de manera individual para el logro de la tarea como equipo. El líder asume que es parte del equipo, que tiene una función que cumplir.
 
Motivador: El líder fija la gestión desarrollando una visión del futuro y, una vez definida la tarea futura, el siguiente paso consiste en comunicarla al equipo de trabajo, alinearlos en torno a ella, motivarlos e inspirarlos para su logro, estableciendo que los obstáculos son para superarlos y que esa etapa la recorrerán en conjunto.
 
De todas formas, el académico asegura que estas competencias se pueden adquirir, “pero depende, entre otros factores, de las capacidades y actitudes del sujeto. Es importante señalar que el expediente académico permite y condiciona al sujeto en su actuar de acuerdo al contexto y situación vivencial, y que no es un factor decisivo para conocer la inteligencia de una persona”, afirma.
 
“Se puede trabajar el tema de la adopción de liderazgo al tener conciencia de las fortalezas y debilidades de cada uno, al actuar de manera empática, así como también el conocimiento y capacidad de manejo de su inteligencia emocional”, finaliza Rivera.

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