Las cinco claves sobre la polémica orden migratoria de Trump

¿Cuáles son las claves de esta nueva polémica que ha recibido una condena internacional a tan sólo una semana de su toma de posesión?

Por Irene Ayuso

 

La polémica orden ejecutiva del presidente Donald Trump que cierra temporalmente la puerta a refugiados y a inmigrantes de siete países musulmanes ha levantado una gran indignación, contraataques judiciales y diplomáticos y hace temer que renazca el sentimiento antiestadounidense en el mundo.

El veto ha provocado protestas masivas en las grandes ciudades estadounidenses, una revuelta judicial encabezada por 16 fiscales federales y el caos en los aeropuertos, pero ¿cuáles son las claves de esta polémica que ha recibido una condena internacional a tan sólo una semana de su toma de posesión?
1.-¿A quién afecta la medida?-

El decreto, que entró en vigor el viernes, prohíbe el ingreso de refugiados durante 120 días, sea cual sea su origen, y durante 90 días a ciudadanos de siete países musulmanes: Irak, Irán, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen.

Son todas naciones predominantemente musulmanas y desde el viernes por la tarde, sus ciudadanos tienen vedado el ingreso a EEUU.

Aunque el presidente insiste en que no es una medida contra los musulmanes, se trata del “veto extremo” que el presidente prometió durante la campaña.

La Administración Trump, al parecer, no transmitió la orden al Departamento de Justicia. Tampoco los responsables de Seguridad Nacional recibieron orientación sobre cómo implementar el decreto ley, lo que extendió la confusión en las aduanas. El veto también afectó a personas con visados en regla, ciudadanos con doble nacionalidad y pasaporte de otros países (como Alemania o Reino Unido) e incluso poseedores de la "green card" -con derecho a trabajar en EEUU-, aunque el Gobierno negó ayer este extremo.

AFP

Australianos y británicos están exentos del informe

Las restricciones de entrada a Estados Unidos decretadas por el presidente Donald Trump no aplican a quienes tengan pasaporte de Australia, anunció este martes el primer ministro australiano Malcolm Turnbull tras una exención similar obtenida por Gran Bretaña.

 

 

 

 

 

2. -Países que no están incluídos-

Lo cierto es que los siete países vetados no han provocado ninguna víctima mortal por ataques terroristas en suelo estadounidense y la orden dejó por ahora fuera de la prohibición a países como Arabia Saudita o Egipto, de donde provenían varios de los miembros de Al Qaeda que atacaron EEUU en 2001. ¿Por qué?

Según apunta la agencia de noticias Bloomberg, en un exhaustivo trabajo elaborado a partir de la información que aportó el entonces candidato republicano a la Casa Blanca la Comisión Federal Electoral (FEC, en sus siglas en inglés), la omisión se explica porque el multimillonario neoyorquino mantiene negocios con estas naciones.

Richard Painter y Norman Eisen, exabogados de ética de la Casa Blanca en las presidencias de George W. Bush y Obama respectivamente, recordaron que Trump ha hecho negocios en Arabia Saudita, Egipto y Emiratos Arabes Unidos, países omitidos de su veda, al igual que Turquía, India o Filipinas.

"Parece que los inmigrantes de países que pueden permitirse hacer negocios con la organización Trump están libres de ir y venir de EE.UU.", escribieron Painter y Eisen en el diario The New York Times.

3. -¿Es legal?-

El presidente de EEUU ostenta amplios poderes a la hora de diseñar la política migratoria pero muchos opositores a Trump aseguran que la orden es inconstitucional.

La medida podría estar en conflicto con la primera enmienda de la Constitución de EEUU en la que se defiende la libertad religiosa. Pese a que en el decreto no se menciona en ningún momento la religión de los vetados, por la religión mayoritaria de los países afectados y las declaraciones de Trump contra el yihadismo, el decreto pretende frenar la entrada de musulmanes en el país.

4. -Protestas-

El veto temporal ha provocado una cascada de reacciones políticas y el caos en diferentes terminales por la imprecisión de la medida firmada. Destacados líderes de países de todo el mundo expresaron su indignación este fin de semana por el decreto.

La medida recibió críticas de aliados, generó confusión sobre su implementación y galvanizó a la oposición demócrata, que busca formas de derrotarlo. También provocó inquietud dentro del Partido Republicano.

Numerosas empresas se han posicionado en contra de esta orden y han anunciado que tomarán medidas para contrarrestarla con los recursos de que disponen.

En Reino Unido, un manifiesto reclamando al gobierno que anule la visita de Estado del presidente estadounidense superó este lunes el millón de firmas, pero el Ejecutivo respondió que mantiene la cita.

La Unión Europea dijo de su lado que se asegurará de que sus ciudadanos no sean víctimas de las medidas del gobierno de Trump, mientras el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos tildó el veto de Trump de “mezquino” e ilegal.

La canciller alemana, Angela Merkel, ha sido una de las voces más contundentes. La dirigente “está convencida de que la guerra decidida contra el terrorismo no justifica que se coloque bajo sospecha generalizada a personas en función de una determinada procedencia o religión”, indicó el portavoz del Gobierno alemán, Steffen Seibert.

La noche del sábado, Ann M. Donnelly, jueza del Tribunal del Distrito Federal de Brooklyn, bloqueó hasta el 21 de febrero las deportaciones de refugiados y migrantes que lleguen a EEUU con un visado en regla. La Administración de Trump aseguró que “cumplirá con las órdenes judiciales” pero también reiteró que el veto sigue en vigor.

Tras la sentencia de Donnelly los fiscales generales de 16 estados, que dicen representar a “más de 130 millones de estadounidenses y residentes extranjeros” condenaron el decreto ley “anticosntitucional, antiestadounidense e ilegal de presidente Trump”. Ante lo que la Casa Blanca respondió diciendo que "deben seguir el programa o irse".

Se suman a un tribunal federal de Washington que paralizó las deportaciones de viajeros detenidos en el aeropuerto de la capital y a jueces federales de Boston, que aseguran que los agentes de fronteras no pueden realizar arrestos en cumplimiento de la orden ejecutiva del presidente.

 

5. -Obama rompió su silencio-

 

Tras sólo 10 días de presidencia de Donald Trump en Estados Unidos, Barack Obama rompió el silencio este lunes.
Lo hizo para pronunciarse en contra de la nueva política de Trump que veta la entrada de ciudadanos de siete países donde la fe musulmana es mayoritaria, una decisión que ha traído una oleada de críticas.

El ex presidente estadounidense Barack Obama apoyó las protestas en todo el país por la nueva política migratoria del gobierno de Donald Trump, y denunció la discriminación por razones religiosas, dijo su portavoz Kevin Lewis.

Obama "tiene una divergencia fundamental con la idea de discriminación contra personas a raíz de su fe o su religión", señaló Lewis en la red Twitter.

De acuerdo con Lewis, el ex presidente se siente "conmovido por el nivel de compromiso que está teniendo lugar en todo el país", en una referencia a las protestas por las restricciones impuestas por el gobierno al ingreso de refugiados y ciudadanos de de siete países de mayoría musulmana.

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