Encontraron el barco maldito: llevó la bomba atómica de Hiroshima, lo hundieron y su tripulación fue devorada por tiburones

Una expedición halló los restos del USS Indianápolis, un crucero que protagonizó una de las historias más desgraciada de la Segunda Guerra Mundial.

Por Alejandro Osorio

A mediados de 1945 el destino movió sus hilos de tal manera que colocó a un buque de poca importancia como protagonista de una de las historias más desgraciadas de la Segunda Guerra Mundial.

Japón estaba militarmente derrotado, pero el Imperio del Sol Naciente se negaba a rendirse. Por el contrario, las fuerzas niponas mostraban una resistencia sorprendente y recurrían a los ataques suicidas constantemente. Si se mantenía esta escenario, lo peor estaba por venir: Estados Unidos tendría que invadir Japón y eso significaría un baño de sangre. La solución para Washington fue la bomba atómica.

El Proyecto Manhattan estaba en marcha y todas las pruebas habían resultado positivas. La Casa Blanca había dado el visto bueno para lanzar la nueva arma contra el Imperio Japonés.

En este punto de la historia entra a tallar el crucero USS Indianapolis, una embarcación de mediana importancia, integrante de la 5ª Flota de EEUU, que estaba lejos de ser una de las naves más importantes y modernas. Sin embargo, cuando hubo que trasladar los componentes de la bomba atómica que se lanzaría en Hiroshima, el crucero era el único que se encontraba disponibles, pues estaba saliendo de unas reparaciones.

USS Indianapolis AFP Photo / US Navy

No tenía radar por detectar submarinos y su tripulación era inexperta, pero no había tiempo, así que el Alto Mando, en absoluta reserva, designó al “Indy” como la embarcación que llevaría la bomba desde San Francisco a Tinian, una isla cercana a Japón.

En estricta reserva, agentes especiales embarcaron la carga. Ni el capitán de la nave, el contraalmirante Charles Butler McVay III ni la tripulación sabían qué transportaban.

Las únicas órdenes que recibió McVay fueron escuetas y claras: llevar la carga al punto acordado, no hacer preguntas y disparar a matar a cualquier tripulante que se acercara al cargamento.

En total secreto y sin ninguna escolta, el USS Indianapolis completó su misión en un tiempo récord. El Alto Mando nunca informó de la presencia del crucero a los mandos de la zona en conflicto.

El 29 de julio al “Indy” se le encomendó reunirse con el USS Idaho cerca de Filipinas para hacer ejercicios de entrenamiento. Según la información de inteligencia, el Indianápolis podía viajar tranquilo, pues ya no habían submarinos japoneses en la zona.

La tragedia

A las 23.35 del 30 de julio, la inteligencia estadounidense falló, pues el crucero recibió dos impactos de torpedos del submarino japonés I-58. En 12 minutos el crucero se hundió. En ese momento murieron 316 marineros, pero quedaron con vida 880. El hundimiento había sido muy rápido y muy pocas balsas había sido desplegadas. Pero lo que era peor es que en medio de su misión secreta y los preparativos para el “golpe de gracia” a Japón, los altos mandos de la Armada de EEUU sencillamente se olvidaron del USS Indianápolis.

USS Indianapolis AFP

Eran 880 marinos olvidados en el mar sin ninguna provisión, sin balsas ni chalecos salvavidas, muchos incluso desnudos. Para colmo, en la mañana del 31 de julio comenzaron a llegar los tiburones.

Decenas de escualos punta blanca comenzaron a devorar a los marinos. Los sobrevivientes debían reunirse en grupos y rodearse de los cadáveres de su compañeros para protegerse de los tiburones.

La falta de agua y la insolación provocaba desmayos, lo que facilitaba aún más la tarea de los escualos. Otros aspecto eran las alucinaciones que sufrían los hombres que bebían agua salada, muchos de los cuales o asesinaban a sus compañeros o debían ser asesinados por sus ataques de violencia.

Recién el 2 de agosto un avión de EEUU, que buscaba submarinos enemigos, se topó con esta dantesca escena. De los 880 se rescataron 316, el resto fue devorado por los tiburones.

Los restos

USS Indianapolis AFP

El 20 de agosto, después de 72 años fueron encontrados los restos del malogrado “Indy”. La embarcación de la Marina estadounidense fue hallada en el mar de Filipinas, a 5.500 metros de profundidad, anunció Paul Allen, cofundador de Microsoft, quien dirigía el equipo de búsqueda.

"Tener la posibilidad de homenajear a los hombres valientes del 'USS Indianapolis' gracias al descubrimiento de un barco que jugó un papel tan importante para poner fin a la Segunda Guerra Mundial es un verdadero honor", aseguró Allen.

De aquellos 316 sobrevivientes, aún 22 permanece con vida.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo