"Va a caer este modelo educacional", las historias de los que marcharon

Por Flor Guzmán /Publimetro

“Estoy endeudada por lo menos con $90 millones por pagar la educación de mis hijos. Soy hija de la educación pública y estudié con mucho orgullo. Hasta el año 80 era gratis y ahora estoy pero desangrada pagando la educación de mis tres hijos que tienen que estudiar con créditos”, con esas palabras Mónica Cárcamo (56) describe su situación y la que ella considera es la de miles de chilenos mientras camina por la Alameda en la marcha convocada por la Mesa Social por la Educación. Dice ser asistente social y estar trabajando desde hace 35 años. “Tengo sueldo de profesional y por eso me castigan y no le dan ni becas ni beneficios a mis hijos. Pero son tres en la universidad y no me alcanza”, enfatiza y agrega que para acceder a la educación superior tuvieron que recurrir a créditos bancarios, estatales y al polémico crédito Corfo.

Hace un par de años el Gobierno ordenó que no se entregaría más, pero que las familias debían continuar pagando. Bajo el mandato de Sebastián Piñera se ordenó que la tasa de interés bajara de un 9% a un 3,6% si el deudor está dentro del 90% más pobre. Sin embargo, la Agrupación de Estudiantes Endeudados por el Crédito Corfo piden el cese del cobro de intereses. “Nuestra deuda real, lo que costó educarnos bajo un sistema de autofinanciamiento de la universidad, ya fue saldada”, escribieron en una carta que entregaron en marzo de este año al ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre.

“El problema en este país es que todo lo maneja el poder económico: la educación, la salud, la previsión. ¿Cómo para estudiar vas a tener que endeudarte por 10, 20 o 30 millones? Por eso yo marcho, porque creo en la educación gratuita. No es fácil lograr el cambio porque se necesita un cambio cultural”, dice la asistente social. Sus cifras no están tan alejadas de las estadísticas oficiales. La Comisión Ingresa estima que 534 mil personas han financiado sus estudios con el Crédito con Aval del Estado y se habla de que los estudiantes en promedio egresan con una deuda que bordea los $22 millones de pesos.

“La educación es un derecho y eso todos tienen que entenderlo. Pueden decir que las marchas están repetidas, pero hay que cambiar la educación para que sea igualitaria. ¿Por qué tienes que endeudarte o trabajar y estudiar al mismo tiempo hasta que ya no das más y desertas? Yo trabajo y estudio. Es complicado porque es una carrera de salud y trabajamos mucho con turnos. Entonces tener turno saliente de noche, llegar a estudiar y después volver a trabajar es súper difícil”, cuenta Giovani Aguilar, paramédico. El Servicio de Información de Educación Superior (SIES) del Mineduc calcula que el 31,3% deserta en primer año.

“Acá hay muchas historias. Pero no son simplemente historias. Son realidades que es hora que el Gobierno vea. Somos muchos los que estamos diciendo que los cambios tienen que ser profundos, que con esto no defendimos intereses particulares ni personales, sino que lo hacemos por los que vienen después de nosotros y por lo mismo no vamos a aguantar un acuerdo a puertas cerradas como pasó con la reforma tributaria. No hay espacio para medias tintas. No se puede terminar más o menos con el lucro“, aseguró a Publimetro Naschla Aburman, presidenta de la FEUC y vocera Confech, quien retomó el gran motivo de la marcha: hacer un llamado al Gobierno para que no retroceda en las demandas históricas comprometidas al firmar un pacto político.

Según la Mesa Social integrada por la Confech, la ACES, la Cones, el profesores‘>Colegio de Profesores y otras organizaciones 25 mil personas marcharon desde Plaza Baquedano hasta Echaurren por la Alameda, mientras que Carabineros cifró los asistentes en 80 mil. “Va a caer este modelo educacional”, gritó Melissa Sepúlveda, presidenta de la FECH y vocera de la Confech, sobre el escenario en el punto final de la macha y fue cubierta por aplausos. Después de los discursos de los organizadores comenzaron los disturbios que dejaron 17 detenidos, según los observadores de DDHH.

“El Gobierno ha presentado proyectos y han aparecido ideas que sólo regulan el mercado educacional. Esperamos que las posiciones tanto de los ex dirigentes estudiantiles como de todos que hoy se sienten parte del movimiento estudiantil efectivamente se comprometan y puedan dar una respuesta clara al movimiento social. No nos sirven más regulaciones ya lo hemos dicho hasta el cansancio y hoy está en juego quién está con el movimiento social y quién del lado del negocio en la educación”, enfatizó a Publimetro Melissa Sepúlveda.

Los líderes estudiantiles aseguran que hay muchas demandas históricas que el Gobierno debe resolver, como la deuda con los profesores. “Cuarenta años trabajé haciendo clases en poblaciones como La Legua y La Victoria. Soy profesora jubilada y mi sueldo es de $153.000, más el bono sumo como $208.000. Con eso tengo que vivir, pero ¿quién puede hacerlo?  A eso le sumas lo que están ganando los profesores ahora y la pésima formación que tienen, lo digo muy respetuosamente, pero se nota que muchos ni siquiera tienen dominio de curso. El problema de la educación es sumamente profundo y grave”, remarcó Nora Cárcamo (62).

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo