En el día del profesor: tres innovadoras prácticas de enseñanza en contextos difíciles que fueron premiadas

Por Flor Guzmán /Publimetro

Esta mañana fueron premiados los 14 profesores más innovadores de América Latina en el seminario “Docentes de Latinoamérica: situación actual y desafíos”, organizado por Reduca, Red Latinoamericana que agrupa a 14 ONG que trabajan por la educación, en conjunto con Educación 2020, quien lleva la secretaría técnica de la red. Las prácticas innovadoras premiadas apuntan a mejorar la educación en contextos difíciles y desafiantes. Acá te dejamos tres de los casos destacados galardonados:

Argentina: la lucha de los niños por limpiar una de las zonas más contaminadas del mundo
Hace poco más de cuatro años, después de una pelea entre alumnos, a la profesora Claudia Leguizamón se le ocurrió decirle a sus estudiantes que dibujaran o escribieran lo que les pasaba y el resultado fue impactante: la mayoría dibujó a niños muertos. “Les pregunté qué les pasaba. Ninguno me respondió. Entonces les pedí que me lo escribieran o dibujaran con sinceridad. Cuando veo los escritos o dibujos veo que hay muchas muertes de sus hermanitos. Ahí vimos que la problemática que teníamos que abordar era qué estaba pasando en el barrio, por qué morían tantos niños y tan pequeños”, explicó a Publimetro la profesora de la Escuela Nº 72 Pedro Medrano, ubicada en la zona de la cuenca de Matanza Riachuelo, Argentina, el río más contaminado del país transandino y una de las 10 zonas más contaminadas del mundo con una alta presencia de plomo en la sangre entre sus habitantes.

Ese fue el nacimiento del proyecto “Guardianes de la cuenca matanza de riachuelo”. “Invite a los chicos a salir y a mirar qué era lo que había que estaba causando la muerte de las personas. A partir de ahí les permití a los niños generar preguntas y diseñar un plan de investigación para poder mejorar su realidad de vida”, contó Leguizamón. Comenzó un taller de educación ambiental en el establecimiento, pero que buscó extender su influencia a la comunidad a través de programas de concienciación y de separación de residuos. Varios han sido sus logros, dice la profesora argentina, entre ellos figura la instalación de la Unidad de Pronta Atención, de un laboratorio de enfermedades epidemiológicas para tratar los problemas de salud, así como la limpieza de una serie de basurales, entre ellos, el que ahora es la Plaza del sueño de Juan. Además, están realizando un estudio a la comunidad para determinar el nivel de plomo en la sangre de cada uno.

“Cuando el niño nace en medio de la contaminación no se da cuenta de la problemática que tiene hasta que sale de ese contexto y lo mira desde otra perspectiva. Cuando el niño toma conciencia se produce el quiebre, pero mientras el niño esté en ese ambiente y nadie se lo muestre de otra forma no hay posibilidad de cambio. Cuando el niño se concientiza comienza la lucha por mejorar todo”, aseguró Claudia Leguizamón.

Mira aquí el video del proyecto

Chile: el primer medio de comunicación de Lebu lo hacen los estudiantes
La Escuela Pehuén es un colegio rural ubicado a 17 kilómetros de Lebu, en Arauco, Región del Biobío. Es un establecimiento bilingüe debido a que más del 50% de sus alumnos son mapuches, mientras que el 94% son estudiantes vulnerables. Hace 6 años Lucía Gajardo Villarroel llegó a dirigir el establecimiento e implementó una serie de talleres basados en las necesidades y peticiones de los mismos estudiantes, entre ellos, el de periodismo. Los resultados fueron mejores de lo que ella misma esperaba: crearon el primer boletín informativo en una zona que no tenía su propio medio de comunicación y ahora tienen su propia radio, televisión y hasta hacen cine. De hecho, “Un viaje a la Luna”, el primer cortometraje que realizaron los niños de la escuela, acaba de ganar el primer lugar como mejor cortometraje infantil en el Festival de Cine de Valdivia 2014.

“Lo que pretendíamos era hacer un boletín escolar impreso, porque en el lugar en que estamos ubicados es bastante aislado, no llegan periódicos, hay escasa conectividad, no teníamos televisión ni cable. Habían pocas instancias en la que los alumnos pudieran comunicarse y conocer el mundo”, remarcó Lucía Gajardo, quien es profesora de Estado y lleva 40 años ejerciendo su profesión.

Como resultado han logrado mejorar las habilidades orales y de lectoescritura en los alumnos, además de que han desarrollado toda una cultura de trabajo en equipo, liderazgo y creatividad, cuenta la directora de la escuela rural.

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Guatemala: los niños escriben sus propios libros
La biblioteca de la Escuela Rural Héctor Nuila Areaga, en Guatemala, tiene 25 años y los libros que más atesora son los que han escrito sus propios alumnos, ya que desde hace 17 años en el establecimiento los estudiantes escriben lo que llaman “diario de experiencia”. En él los chicos escriben o dibuja -según su edad- libremente lo que sienten. “La escuela está ubicado en un entorno de mucha violencia y acoso. El niño trae a la sala esa violencia y se pelea con otros. Lo que busca el diario es que el niño saque esta violencia de adentro, se desahogue”, explicó Carmen Muñoz, profesora que lidera la iniciativa guatemalteca.

“Un niño llegó una vez a la escuela y él no escribía pese a que tenía edad para hacerlo. Él golpeaba y acosaba a sus compañeros y no quería escribir en el diario. Entonces, en vez de escribir lo convencimos para que dibujara. Se dibujaba muy feo y oscuro, pegándole a sus compañeros, eran escenas de mucha violencia. Con el tiempo empezamos a tratarlo en base a lo que dibujaba. De manera muy sutil se le dio apoyo sicológico. Él no sólo ahora escribe su diario, sino que también nos cuenta lo que le pasa. Parece de película, pero es el tipo de cambio que se puede crear acompañando a un niño”, relató la profesora guatemalteca. A los niños se les pide permiso para revisar sus diarios de experiencia y además han implementado otro tipo de diarios, como los de evaluación, donde los chicos entregan su opinión respecto a actividades y clases; el diario llamado “mi maestra favorita” donde escriben, somos el nombre lo indica, sobre la profesora que creen que mejor lo hace y por qué, además de que escriben sobre los aspectos de los profesores con los que no están conformes.

Según la profesora Muñoz este sistema no sólo funciona como herramienta de apoyo sicológico, sino que también permite mejorar las habilidades de lecho escritura. “Nosotros no les corregimos la ortografía en los diarios mismos para que ellos no se repriman a la hora de escribir, pero en los talleres de ortografía se trabajan los errores que se detectan en los libros de los niños”, contó la docente, quien asegura que el sistema, en conjunto con los planes de lectura, han logrado grandes resultados: “fomentando la escritura libre y el pensamiento crítico hemos mejorado en redacción, ortografía, caligrafía e incluso expresión oral”, enfatizó la maestra.

Mira aquí el video del proyecto

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