Mario Waissbluth: "Hemos tenido un libertinaje de mercado en la formación de profesores incomprensible para el mundo"

Por Flor Guzmán

En la sede chilena de la Cepal Mario Waissbluth saluda una a uno a los 14 profesores que fueron premiados por su innovador modelo de aprendizaje en las aulas en el seminario “Docentes de Latinoamérica: situación actual y desafíos”, organizado por Educación 2020 y Reduca. Son historias de docentes de 14 países que tienen algo en común: necesitan mejorar sus sistemas educacionales. Asegura que estos casos son ejemplo de la importancia del rol del profesor en un momento en que los países de la región están pasando por una gran crisis en la educación. “El gran problema de América Latina es que tenemos ministros de educación que duran uno o dos años en el cargo y el siguiente que viene cambia todo lo que hizo el anterior”, dice en conversación con Publimetro y agrega: “Hay que ponerse serio. Esto no da para más. Ni en Chile ni en ninguna parte de América Latina”.

¿Cómo se siente respecto al proyecto de política nacional docente que está preparando el Ejecutivo?

Siento un razonable grado de optimismo. Creo que el proyecto es bastante integral y comprensivo. Aborda todas las dimensiones desde el ingreso a pedagogía hasta la carrera completa. Hemos tenido un esfuerzo de la sociedad civil, que es El Plan Maestro, en el cual hemos llegado a acuerdo entre organizaciones tan diversas como la Conacep y la FIDE de los particulares con el Colegio de Profesores, con Elige Educar, con Educación 2020. Creo que por primera vez estamos convergiendo en Chile hacia una propuesta de una política nacional docente. Ahora, estamos claro: una política nacional docente en el largo plazo le cuesta a Chile US$2.000 millones de dólares por año. Entonces quiero ver el día en que el Ministerio de Hacienda de ahora o del futuro tenga que soltar ese presupuesto. No digo que US$2.000 de un año para el otro, pero el régimen de esto significa aumentar el gasto en profesores del sector particular subvencionado y público a US$2.000 millones al año.

¿Y cree posible que den ese presupuesto?
Es que no hay otra opción. Si la elite política económica y social de América Latina no se decide a tomar este tema seriamente la sociedad civil va a empezar a cobrarlo. Ya basta, se acabó el recreo. Paren de gozar. No hay otra alternativa. Si esta elite pretende que con 50% de los egresados de los colegios de América Latina que no entiende lo que lee salgamos del subdesarrollo, por favor, ¿a qué estamos jugando?

¿En qué se tendría que invertir esa cantidad de recursos?
El 10% del dinero se tiene que invertir en que tengamos las mejores escuelas de pedagogías del mundo. Con todo lo que eso significa. Es relativamente una inversión barata (para los cambios que generará). Hay que acreditar esas carreras, pero todas. Y la que no se acredita se cierra y hay que acreditarlas de acuerdo a criterios modernos de lo que debe ser una escuela de pedagogía, no de acuerdo a criterios arcaicos. Pero lo central es que se tiene que gastar en remuneraciones.

¿Hay que aumentar el sueldo inicial a cuánto?
No me voy a pronunciar ahora respecto a cuánto hay que aumentar el sueldo inicial, porque no es sólo un problema de sueldo inicial, sino de toda la inversión que hay que hacer, por ejemplo, en disminuir las horas lectivas, lo que cuesta dinero porque se necesitan más profesores para suplir esas horas. Es mucho más amplio que decir ‘mire, el sueldo inicial es tanto’. Ahí se convierte esto en una disputa salarial y ese no es el tema. La pregunta es cuál es la progresión de remuneraciones de los profesores a lo largo de su carrera profesional, pero no es sólo una progresión de remuneraciones, sino que los profesores tienen que ver que hay una carrera, que puedan comenzar como profesor de aula y después ser jefe de departamentos y después ser jefes de UTP. Pero los profesores hoy no ven una carrera, ven que entras a una aula y que vas a salir 30 años después de esa aula habiendo hecho 75% de horas aula por semana y eso le produce una deserción del 40% ya contratados en los primeros cinco años. No sólo por un tema salarial sino que por unas condiciones laborales insostenibles.

El diagnóstico de la OCDE dice que en Chile los profesores ven que no se les valora y que ellos trabajan sin ningún feedback. ¿Comparte eso?
No es que los profesores vean que no se les valora, simplemente no se les valora. Tienen a los profesores en una especie de jaula de ardilla, pasando materia y pasando materia y pasando materia en la que en ningún minuto se les llega a colaborar. Los tienen con un currículum hipertrofiado, sobresaturado, en que se cree que es cosa de pasar materia a un aula frontal y que eso es hacer clases. ¡Eso es hacer clases en el siglo XIX! El cambio que se requiere es demasiado integral: una forma de enseñar, que se den el tiempo para enseñar, el tipo de forma de enseñanza, la forma de colaboración entre profesores, el darle mucho más espacio y libertad a los buenos profesores, mucho más autonomía profesional.

¿Y hay realmente muchos profesores malos en el sistema?
¡La verdad es que sí, seamos sinceros! Y no los culpo a ellos, sino que hemos tenido libertinaje de mercado en la formación de pedagogía que es una cuestión incomprensible para el mundo, en que poco menos hay escuelas de pedagogías que venden cartones a los incautos que se dejan. Es un hecho concreto: hay un porcentaje significativo de profesores que no tienen idea de las competencias.

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