¿Cuáles son los ambientes que te estimulan a estudiar?

A cierto tipo de personas no les gusta o no pueden estudiar siempre en el mismo lugar, entre otras cosas, porque se aburren fácilmente. Lo bueno es que existen diferentes ambientes que propician la concentración y el aprendizaje.

Por Andrea Urrejola

Cada persona debe buscar el lugar que le resulte más confortable, seguro y atrayente para resolver una guía o ensayo, repasar o estudiar una materia. En ese sentido, no existen reglas generales, pero sí diversidad de ambientes que te pueden ayudar en esa actividad, entre ellas se cuentan: el dormitorio, el living o la sala de estar, el home office, la cocina americana, o algún entorno exterior como la terraza, el patio, el jardín, una plaza o parque.

Si estudias en el dormitorio, por ejemplo, leyendo una guía recostado sobre la cama, lo primero que debes procurar es estar bien ­despierto, porque si tienes flojera o algo de sueño, es casi seguro que a los pocos minutos te quedarás dormido; sería mejor que te sentaras sobre la cama y bien apoyado en el respaldo, o mejor aún si tienes un cómodo sitial o un escritorio dentro de la habitación, para que elijas qué es lo que te brinda mayor comodidad dependiendo del tiempo que dedicarás al aprendizaje o si necesitas o no escribir. Sólo superada la modorra y el sueño, los expertos “autorizan” estudiar en el espacio en el dormitorio, no sin antes recomendar que dentro de lo posible  sea espacioso, con la mayoría de los muros pintados en tonalidades claras, bien iluminado y ventilado, estar en absoluto orden, y ojalá sin televisor u otros aparatos que te distraigan.

Ahora si te gusta estudiar en el living  o la sala de estar, no debes olvidar que estás ocupando un ambiente social (no privado como tu pieza);  por ende, de pronto pueden llegar visitas o transitar con más frecuencia de lo que esperas,  el resto de los moradores de la casa. Resulta estimulante para el estudio de muchos jóvenes, que los muros del living o de la sala de estar luzcan pintados de tonalidades más vibrantes como naranjo, verde limón, amarillo o alguna pared se vista de rojo.
En tanto, el home office, si se encuentra en un espacio con iluminación natural, bien ventilado y medianamente apartado de las zonas de tránsito, seguramente sea el mejor lugar dentro de la casa para poder estudiar. Su decoración ya suele ser estimulante, pero simple (puesto que se diseñó especialmente para el trabajo y el estudio), además, cuenta con todo lo que necesitas a mano: lápices, hojas, impresora, computador, y otros artículos de escritorio.

La cocina americana, espaciosa, alba, bien iluminada, ventilada, pulcra, ordenada, con el suficiente ajetreo sólo a ciertas horas del día, y la ventaja de que no necesitas pararte a recorrer la casa para ir en búsqueda de un vaso de agua, leche, fruta, pan, etcétera, también es el lugar predilecto para los estudiantes de jornadas extensas, súper concentrados, trabajólicos, y que no les gusta hacer largas pausas para alimentarse.

Estudiar al aire libre
¿Has intentado salir a la terraza, al patio, al jardín o a un parque, para estudiar al aire libre? Algunos especialistas aseguran que disfrutar del aire libre y de un espacio con un poco de ruido ambiente (de pajaritos, por ejemplo), te permite alcanzar mayores grados de concentración y, por consiguiente, mayor comprensión de tus lecciones. Además, tener contacto con la naturaleza: arboles, césped y plantas, genera una sensación de relajación que te ayuda a disminuir la tensión.

De acuerdo con la opinión de la orientadora educacional Tania Peralta, “pasar períodos de tiempo -en este caso estudiando-, en ambientes abiertos, contribuye a reducir los niveles de ansiedad, y hacer pausas con breves paseos o caminatas estimula todos los sistemas del cuerpo, por lo que el alumno se vuelve más receptivo a la información y se aumenta la creatividad”.

En efecto, estando al aire libre puedes hacer una ligera pausa y reflexionar sobre lo que has leído y asimilar de mejor forma la información. “La circulación de aire es otro factor que mejora las condiciones para el aprendizaje, porque permite una mayor respiración celular y oxigenación del cuerpo y cerebro”, agrega la orientadora, junto con recordar el uso de protector solar, sobre todo si planeas estar horas a la intemperie; salir con una botella de agua para mantenerte hidratado, y llevar alguna fruta que te aporte la energía de sus azúcares naturales. No obstante, dice que quizás el consejo más importante es que “estudies a tu ritmo, en el lugar que te motive o incentive, porque sólo así tu aprendizaje será más provechoso”.
 

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