Niños aprenden cómo enfrentar un incendio en talleres de prevención de riesgo

Por Flor Guzmán

Los niños aprenden lo que es el fuego, cuándo constituye peligro y cómo deben actuar ante un incendio en un taller práctico. A esto se le suma un simulacro donde efectivamente tienen que aprender cómo enfrentarse al humo. Además, los estudiantes aprenden en un taller teórico lo que es peligro, los riesgos en distintos ambientes, como colegio, cocina, entre otros. Todo esto forma parte del proyecto CuidadoSOS, cuyo objetivo principal es que los niños aprendan de la prevención de riesgos, el autocuidado y cómo enfrentarse a una emergencia.

Los talleres están diseñados e implementados por la empresa española Across International y auspiciados por Fundación Mapfre, mientras que están a cargo de un grupo de prevencionistas de riesgo que, además, son bomberos. “La idea es formar a los niños en la cultura del autocuidado y que sepan cómo protegerse a sí mismos. Lo mejor es que todo lo aprenden no sólo en una clase teórica, sino que también a través de juegos, de lo lúdico. Se les enseña cómo abordar un sitio en llamas y tenemos una máquina de humo. Ellos tienen que aprender que tienen que agacharse, arrastrarse y llegan a una puerta que tienen que abrir. Ahí aprenden que no es llegar y pasar, que tienen que tantear, tocar la puerta primero”, explicó Miguel García, coordinador de CuidadoSOS en Chile.

La iniciativa ya lleva cinco años en España y en Chile se ha encontrado con un buen escenario: “En general aquí los niños tienen una cultura de prevención enorme, mucho mayor que en España. Pero no basta con saber que ante un sismo hay que meterse debajo de la mesa, hay otros aspectos de la prevención que es necesario que un niño aprenda”, aseguró Miguel García.

Los talleres se están desarrollando en 10 colegios de la Región Metropolitana dentro de lo que es el plan Piloto. El objetivo es expandirlos a 100 establecimientos el próximo año. “Las cosas cotidianas son las que causan la mayor cantidad de accidentes. Eso va de a mano con que  los padres están saltándose el tema de seguridad en pos del desarrollo de otros aspectos como, quizás, el educacional o el económico. Entonces por otras necesidades la educación y la cultura de la prevención va quedando un poco de lado”, enfatizó Marco Rodríguez, prevencionista de riesgo que participa dictando los talleres.

Este taller descrito está ideado para niños de entre prekínder y cuarto básico. Para aquellos que están entre quinto y octavo básico llevan a cabo otro en donde se les enseña control primario de accidentes. “Se les enseña a proteger, alertar y socorrer. Se les enseña a protegerse ellos mismos, la zona y luego al accidentado. Después a alertar”, explicó el prevencionista de Riesgos.

La base fundamental del proyecto, explican, es que es integral: trabaja con los niños fundamentalmente, pero también con los padres y profesores. “Creemos que el niño puede llevar la cultura de la prevención a sus casas y es por eso que los talleres son muy interactivos para que ellos se involucren y entusiasmen con el tema. Se alimentan mucho de la visión que tienen los pequeños de las cosas para ir aclarándoselas, qué saben ellos de tal cosa, que opinan de esto y aquello, así vamos desarrollando las temáticas”, aclaró Miguel Rodríguez, quien explica que todo se potencia con los folletos y planes que desarrollan para los profesores y padres.

Algunas cifras:

60% de accidentes de niños en el hogar son por descuido de los padres, mientras que un 12,1% por efecto del azar y un 1,5% por imprudencia de la persona que está al cuidado.

45
niños sufren algún tipo de trastorno que requiere hospitalización por cada un niño fallecido a causa de algún accidente.

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